22/03/2026
ENTRE LEALTAD Y EXCESO… EL PT ELIGE FRENAR
POR: DON MAQUI
En política, hay momentos donde decir “no” vale más que mil aplausos… y el Partido del Trabajo acaba de elegir ese camino incómodo, pero necesario.
Mientras desde el oficialismo se empuja la idea de empatar la revocación de mandato con la elección de 2027 (una jugada que huele más a estrategia electoral que a ejercicio democrático) el PT levantó la mano y dijo lo que pocos se atreven: así no.
No es rebeldía, es responsabilidad.
Porque permitir que la presidenta Claudia Sheinbaum aparezca en la boleta en plena jornada electoral no es fortalecer la democracia… es inclinar la cancha, es convertir un proceso ciudadano en un instrumento de arrastre político y eso, aunque incomode a los aliados, rompe el principio básico de equidad.
El PT lo entendió antes que muchos.
Y lo dijo sin rodeos: que la revocación se mueva, que se despresurice, que no contamine la elección, no están negando el mecanismo… están defendiendo su esencia.
Porque una cosa es respaldar un proyecto de nación… y otra muy distinta es permitir que ese proyecto se convierta en maquinaria electoral sin contrapesos.
Aquí no hay traición, hay madurez política.
El PT sabe que en el 2027 no solo estará en juego la continuidad de un movimiento, sino la salud del sistema democrático y en lugar de agacharse ante la inercia del poder, decidió hacer lo más difícil: poner límites desde dentro.
Paradójico para algunos, pero necesario para todos.
Porque cuando un aliado se atreve a decir “no”, no debilita… fortalece, evita excesos, corrige rumbos y le recuerda al poder que incluso entre los suyos hay reglas que no deben cruzarse.
Hoy el PT no está rompiendo la alianza… está evitando que se descomponga.
Y en tiempos donde muchos confunden lealtad con sumisión, eso, aunque no guste también es hacer política con dignidad.