11/05/2024
Hoy nos despedimos de uno de los más grandes de la física teórica.
Eugenio Ley Koo fue investigador del departamento de Física Teórica - IF UNAM y profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM desde 1966. Realizó investigación en Física Nuclear, Física Atómica y Molecular, y Física Matemática, particularmente enfocándose en problemas de propiedades electromagnéticas y cuánticas de la materia en niveles de partículas elementales, nucleares, atómicas y moleculares, nanomateriales y metamateriales.
Nacido el 20 de marzo de 1939 en la Ciudad de México de padres trabajadores provenientes de la localidad de Shaxi, en la ciudad de Zhongshan, de la provincia meridional china de Guangdong, Eugenio Ley Koo creció reconociendo la máxima de su abuelo lingüista Tang Zhanyun: que los niños lean libros es la única manera de cambiar su clase social y su futuro. Gracias a la convicción de sus padres, sus dos hermanas, sus cuatro hermanos y él mismo lograron brillantes carreras y han hecho importantes contribuciones en los ámbitos de la física, la química, la arquitectura y la medicina.
Egresado de Escuela de Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad Autónoma de Puebla, Eugenio Ley Koo obtuvo su Maestría y Doctorado en la U. de Indiana. Fue pionero en la formación de recursos humanos en el Centro y luego Instituto de Energías Nucleares, ha sido profesor en la BUAP, U. de Chile, U. de Guatemala, U. de China, U. de Sao Paulo, la U. de Northeastern, y las U. de Winconsin y Milwaukee, entre otras.
Por su enorme trabajo científico y docente, Eugenio Ley Koo no sólo ha recibido el respeto y cariño de todos sus colegas y estudiantes, sino también merecidos reconocimientos tales como la Medalla de la SMF y el Premio Universidad Nacional, además de haber sido presidente de la SMF y miembro de la AMC, el Instituto Americano de Física y la Asociación de Profesores de Física de EEUU.
Todos recordaremos al Sr. Alberto al que se refería Eugenio cuando hablaba de Einstein, o sus desordenados pizarrones en donde, para quien ponía atención, había obras de arte, o sus pláticas profundas en los pasillos sobre su pasión por la electrodinámica, o sus viajes por todo el mundo, repartiendo conocimiento, cariño y el placer de saber. Gracias por darnos tanto. Gracias por haber sido nuestro maestro, nuestro amigo, nuestro colega, nuestra familia. ¡Te extrañaremos mucho!