07/12/2021
EL ENAMORADO DEL MÁS ALLÁ
Todo lo aquí contado es 100% real, realmente todo esto me sucedió, no sé si todo tendrá una razón científica y lógica, pero hasta que no se la encuentre, fue paranormal.
Desde pequeña he sido muy sensible a las energías, puede percibir de manera muy fácil cuando las vibras de una persona son buenas o no; esto es muy normal en mi familia, la diferencia es que la mayoría reprimen esta habilidad o don por miedo, en cambio yo siempre traté de entenderlo, aprender a dominarlo y utilizarlo de la manera más óptima. No voy a negar que esos primeros años que empecé a aprender todo, moría aterrada porque, a diferencia de mi papá que solo sentía las presencias, yo los podía llegar a ver e incluso conversar con ellos.
Al principio no sabía identificarlos, de hecho, de niña tuve un amigo imaginario llamado Ludovico; hablaba con él, jugaba con él, dormía con él, todo. Con los años empecé a entender que no era realmente un amigo “imaginario”, era un ente que me cuidaba.
A lo largo de mi vida he visto muchas cosas, muchos entes, he tenido muchas visiones o premoniciones gracias a mi aguda intuición y así me acostumbré a este estilo de vida, sabía que nunca estaría sola realmente; pero un día cometí un error muy grave y ese fue el comienzo de algo terrible.
Estaba estudiando en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), estaba con unos amigos y teníamos aproximadamente dos horas libres hasta nuestra próxima clase, uno de los muchachos dijo que él sabía leer las manos y como a mí siempre me ha interesado el tema, me quede a ver cómo les leía la mano a todos; yo no quería hacerlo porque sé que, para tú leerle la mano, o las cartas, caracoles o un simple péndulo, tienes que abrir unas puertas al “otro lado” y no todos tienen el conocimiento y la capacitación para hacerlo correctamente, porque no es solo saber abrir sino saber cerrar.
Él me convenció para leerme mi mano, confiada y con una gran intriga accedí, me dijo muchas cosas las cuales varias sí llegaron a suceder, pero otras no, lo típico, lo malo vino casi que enseguida; íbamos de camino a nuestra clase y los pasillos de la UCAB son bastante solos y lúgubres, yo me sentía extremadamente pesada y con una sensación absurda de cansancio, lo ignoré debido a que era viernes y es normal tener cansancio acumulado de la semana; vimos nuestra clase y después para la casa.
Al llegar a casa me sentía agotada, así que me di un baño y me acosté, no recuerdo qué soñé esa noche, pero recuerdo que mi papá me dijo que dormí muy inquieta; empecé a notar que no me gustaba estar sola en la cocina de mi casa, me sentía observada desde la parte del lavandero, que estaba atrás de todo, me ponía muy incómoda pero como mi lo pareja de esa entonces vivía lejos y casi no nos veíamos, hacíamos videollamada y me distraía, pero sin embargo, le llegué a comentar repetidas veces que sentía que me observaban desde atrás.
La sensación de incomodidad iba incrementando con el paso de los días, al punto que me era insoportable estar completamente sola en mi propia casa; todo empezó para mediados de marzo del 2018, para octubre de ese mismo año las cosas estaban bastante intensas, recuerdo que a mi papá lo despertaban muchísimo a mitad de la noche con golpes, sensación de estrangulamiento o pesadez, yo llegué a ver sombras en mi casa, se sentía bastante la energía pesada al tú entrar ahí e incluso, muchas amistades me comentaban que me veían muy decaída y sombría.
Mi tía, la dueña del apartamento donde vivíamos mi papá y yo, se fue de viaje una semana, esa fue la semana clave para decir “esto se salió de control, hay quehacer algo ya”.
Mi papá siempre me buscaba en Unearte y me dejaba en la casa, mientras él se iba con unos vecinos a jugar dominó, yo me quedaba sola en casa y es cuando empezaba la fiesta; escuchaba pasos por los pasillos, las puertas se abrían o cerraban de golpe y solas, muchas cosas se cayeron o se movieron, pero el detonante de todo fue una noche que me empezaron a susurrar al oído “Alfredo”; no conozco a ningún Alfredo así que mi pregunta ¿QUIÉN ERES?
Ese día salí corriendo, bañada en un mar de lágrimas, del apartamento y esperé a mi papá en las escaleras del edificio, al llegar se preocupó mucho, porque así lo niegue, él tiene conocimiento de esto porque él también es hipersensible a las energías. Trató de no darle importancia pero no me volvió a dejar sola; mi tía llegó de su viaje y al cruzar la puerta de la casa sintió la negatividad que se palpaba en el ambiente, esa misma tarde mientras almorzábamos, mi tía por primera vez vió lo que ya yo conocía; lo describió como un hombre alto, de tez bronceada, llevaba unos blue jeans gastados y una franelilla blanca, no logró verle el rostro.
Ese instante fue una mezcla de emoción, porque vieron que no estaba loca y de miedo, porque efectivamente no era yo sola la que lo veía. Busqué ayuda e información para saber cómo deshacerme de “eso”, el problema es que mi tía nunca accedió a ninguna solución; yo decidí cuidarme y protegerme por mi cuenta, así que hablé con la tía de una amiga que tiene muchos conocimientos acerca de estos temas y ella me hizo una especie de examen espiritual, lo que me dijo nunca lo olvidaré.
Primero me preguntó si yo había utilizado algún péndulo o algún método para comunicarme con el otro lado, al principio respondí que no pero luego me acordé y le conté, exactamente mi preocupación se hizo realidad; la persona que me leyó la mano abrió una puerta para poder adquirir información, el problema es que él nunca la cerró y de ahí salieron muchas cosas, entre ellas, un ente que, para mi desgracia, se enamoró de mí y por eso no me dejaba sola en ningún momento y me llegaba a celar hasta de mi propio padre.
Quedé en shock, no sabía que los entes se podían “enamorar” de los vivos, ella realmente no supo darme respuesta de cómo librarme de él, debido a que eso nunca lo había visto en persona; me dio varios consejos e intenté seguirlos, pero al ser un ente negativo, toda mi energía y positividad se iba a él, me enfermé muchísimo, me deprimí muchísimo, fracasé muchísimo y era por “él”.
Empecé a salir con mi ex pareja “el toxico” y fue horrible, a él lo agredió fuertemente, le movía la cama, lo despertaba, si yo estaba en su casa podías sentir la presencia del ente viéndonos, muchas veces de la nada a él le salían morados o rasguños muy extraños, entre muchas cosas más.
En el año 2019 la intensidad mermó bastante, ya no me acechaba tanto, no me despertaba ni molestaba a mi papá, la verdad todo tranquilo, pero eran por meses; dos meses eran activos y otros dos sin rastro de él.
La verdad hasta el sol de hoy sigo sin saber cómo me desprendí o lo alejé de mí, sé que el hecho de mudarme ayudó muchísimo, sin embargo, no sé si esa fue la real solución.
Hace poco, unos cuantos meses atrás, tuve mi primera experiencia paranormal desde Julio del 2019: estaba en mi habitación preparando todo para ya irme a dormir, yo no puedo dormir totalmente a oscuras así que uso unas luces de navidad para darle un toque lumínico a mi espacio; me acosté y algo me jaló de un pie, lo típico, quedé impactada porque no entendía pero decidí ignorarlo aunque todos mis sentidos se encontraban en estado de alerta; esa noche pasaron muchísimos sucesos, me siguieron jalando de los pies, tuve múltiples parálisis del sueño, se escuchaban sonidos muy raros como el cascabel de una serpiente, sentía mucho peso encima de mí el cual no me dejaba levantarme de la cama, entre otras cosas.
Casualmente todo esto ocurrió la última semana de octubre, o sea, la semana de Halloween, Rhaegar esa semana perdió su collar porque gente muy mala intentó llevárselo, él pasaba las noches inquieto, yo tuve muchas pesadillas y parálisis esa semana, pero ya después del 31, todo acabó.
No he vuelto a sentir nada “extraño”, de hecho, todo ha estado demasiado tranquilo y no sé si eso sea del todo bueno, pero mejor no pensar mucho en eso porque la mente es poderosa y no quiero atraer más cosas negativas.
Escrito por Laura España originalmente en https://peakd.com/hive-110011//mi-experiencia-con-lo-paranormal-espeng