12/10/2022
“Hablar de tipología en los documentos de archivo es hablar de unas características semejantes que pueden dar lugar a una información similar”. Los tipos de documentales derivan de los testimonios de las diversas actividades del hombre encuadrados dentro de las también variadas instituciones dentro de las también variadas instituciones donde se producen. Hay actividades muy generales que se plasman a través de una tipología que se repite hasta el infinito y podemos encontrar en cualquier archivo, las cartas, por ejemplo (…)
La delimitación de los tipos, su fijación e identificación vendrán determinados por el análisis de los caracteres externos e internos de los documentos y de su mensaje e información (…) Para el archivo la tipología de los documentos no puede identificarse con la tipología diplomática. Tipología documental es suma de tipología diplomática y tipología jurídico-administrativa. El estudio de la tipología documental hace necesaria la precisión de las denominaciones que, en el caso de la duplicidad a que nos hemos referido, habría de tenerlas muy claras (…) Para la fijación de estos nombres había que partir no de cuestiones o invenciones, sino de las denominaciones de la época, de las reglamentaciones o de la legislación que las fijaba (…)
La especificación tipológica es totalmente necesaria para el archivero, en primer lugar, porque los tipos documentales van a distinguir las series documentales que son las agrupaciones documentales indispensables tanto a efectos de clasificación como de inventariacion; en segundo lugar, porque esa determinación es uno de los elementos precisos para la catalogación (…)"
(Antonia Heredia Herrera. “Archivística general. Teoría y práctica”. Sevilla, Servicio de publicaciones de la Diputación de Sevilla. 1995. P.135.)