01/06/2026
Suiza se está convirtiendo, sin hacer mucho ruido, en uno de los principales centros de datos de Europa. Y la mayoría de la gente no tiene ni idea de la enorme infraestructura que ya hay detrás de los servicios digitales que utilizamos a diario.
Ya hay más de 120 centros de datos en funcionamiento en todo el país, y se están construyendo nuevas instalaciones. Las empresas se sienten atraídas por una combinación de estabilidad política, suministro eléctrico fiable, una sólida protección de datos y una conectividad rápida.
Al mismo tiempo, el auge de la IA está acelerando la demanda de potencia de cálculo.
Solo Zúrich alberga ya más de 30 centros de datos y se está posicionando cada vez más como un centro neurálgico para las actividades relacionadas con la IA. Detrás de cada servicio en la nube, modelo de IA, videollamada o consulta de búsqueda, hay una infraestructura física funcionando las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Pero hay otra cara de la moneda.
Los centros de datos consumen enormes cantidades de electricidad y agua para mantener los servidores en funcionamiento y refrigerados. A medida que el sector se expande, la presión sobre los sistemas energéticos está aumentando en todo el mundo.
En Suiza, algunos operadores ya están experimentando con formas de reducir ese impacto:
♻️ Sistemas de refrigeración cerrados
🏙️ Reutilización del calor residual para calentar edificios
☀️ Paneles solares instalados en los tejados
Y en el Centro Nacional de Supercomputación de Suiza, en Lugano, el superordenador «Alps» utiliza agua del lago de Lugano para la refrigeración, al tiempo que da soporte a la modelización climática, la predicción meteorológica y aplicaciones avanzadas de IA.
El futuro de la IA no se reduce solo a los algoritmos.
También tiene que ver con la energía, la infraestructura y los lugares donde almacenar y procesar los datos.
🔗 https://tinyurl.com/hamyfhjz