26/10/2023
Hoy celebramos el 159 aniversario del nacimiento y la fiesta litúrgica del beato José Gregorio Hernández, el médico de los pobres, el científico, el profesor, el filántropo y el franciscano seglar que dedicó su vida al servicio de Dios y de sus hermanos más necesitados.
José Gregorio Hernández nació en Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Desde niño mostró una gran inteligencia, una profunda fe y un amor inmenso por la Virgen María. Estudió medicina en la Universidad Central de Venezuela y se especializó en París, Berlín y Madrid. Fue pionero de la medicina experimental en Venezuela y fundador de la cátedra de bacteriología en la UCV.
Pero más allá de sus méritos académicos y científicos, José Gregorio Hernández se destacó por su generosidad, su humildad y su caridad con los enfermos y los pobres. Atendía gratuitamente a quienes no podían pagarle y les compraba las medicinas con su propio dinero. Era un hombre de oración, que asistía a misa diariamente y rezaba el rosario con devoción. Intentó ingresar dos veces al seminario, pero la voluntad de Dios era otra: ser un santo laico que iluminara al mundo con su testimonio.
Su muerte ocurrió el 29 de junio de 1919, cuando fue atropellado por un carro en Caracas. Desde entonces, su fama de santidad se extendió por toda Venezuela y más allá. Muchas personas le atribuyen favores y milagros por su intercesión.
El 30 de abril de 2021, el papa Francisco lo declaró beato, reconociendo así su virtud heroica y su ejemplo para todos los cristianos. Su beatificación fue un motivo de alegría y esperanza para Venezuela, que atraviesa momentos difíciles. El beato José Gregorio Hernández nos invita a confiar en Dios, a ser solidarios con los que sufren y a construir una sociedad más justa y fraterna.
Desde la gobernación nos unimos a esta celebración y le pedimos al beato José Gregorio Hernández que interceda por nosotros ante Dios. Que nos ayude a seguir sus pasos de bondad, humildad y servicio. Que nos ilumine con su sabiduría y nos fortalezca con su fe. Que nos proteja con su manto y nos bendiga con su amor.