02/10/2022
PASARON 38 AÑOS...y llegó un Buque al puerto del Anglo!!
Compartimos texto enviado para la ocasión por el Sr. José Sainz.
DIA DEL PATRIOMONIO
Anoche precisamente, recibí la muy grata noticia, del amarre de un buque al muelle del viejo y querido frigorífico Liebig-Anglo, el ROU 34 -AUDAZ.
Han pasado 38 años desde la última y tristemente célebre maniobra de atraque…. Porque en el invierno de 1984, amarró un buque corrales como con 5 o 6 pisos, para exportar ovinos en pie a paises árabes, supuestamente, ya que las instalaciones habían sido adquiridas por el poderoso Jeque Abubaker Bakasha, en la celebrada reactivación del motor fraybentino, el 09/04/1983…
Fray Bentos había recibido con alfombra roja en la Intendencia Municipal, a la comitiva árabe, en lo que resultara a la postre, la mayor estafa a una ciudad! Abubaker Bakasha era tan árabe como yo ruso…
Había sido designado como Gerente plenipotenciario el Sr. Mauricio Vona, y este había realizado la segunda y nefasta gran maniobra: la exportación de ovinos en pie, vaya a saber a donde, porque el referido Abubaker vivía en Brasil.
Ese invierno de 1984 fue particularmente cruel, y una creciente importante del Uruguay, obligó al buque semicargado, a soltar amarras y fondear frente a la ensenada. En aquel tiempo, Jefatura de Policía brindaba seguridad con 3 puestos de guardia: en el Portón 1 y 2, y en la garita ubicada sobre el techo de cámaras frías. Aun recuerdo las largas madrugadas que me tocó picar guardia en este pequeño recinto, sin vidrios y sin luz, desde donde se oian los balidos de la carga en medio del río, muriéndose de hambre y frío….
Anteriormente a este desgraciado hecho, allá por enero o febrero de 1979, había atracado la motonave “Vicenthal”, de bandera judía, cargando el postrer embarque de carne ovina congelada, rumbo a Israel. En esa fecha, yo aun desempeñaba mis tareas en oficina de Personal (Chapería).
Por eso, cuando mi amigo Mauro me avisara anoche sobre el atraque de un buque a aquel viejo y bicentenario muelle, una nostalgia profunda me invadió, al recordar de mis años de empleado de la planta, la cantidad de barcos griegos, israelies, africanos, europeos, americanos, rusos, etc., que arribaron a cargar productos elaborados en la Cocina del Mundo…
José Sainz