25/07/2025
Giordano: Un Ingenioso italiano entre Siglos en Salto.
Por Cary de los Santos Guibert.
Don Francisco Giordano fue un personaje pintoresco y de vivo ingenio que vivió entre dos siglos en la progresista ciudad de Salto Oriental. Supo hacerse un lugar destacado en la sociedad salteña gracias a su notable habilidad y dedicación.
Nacido en 1874 en San Nicola de Arcella, un pequeño pueblo de Italia, Giordano llegó a Salto en 1892 con la idea de visitar a su padre. Sus comienzos en la "ciudad de las rosas salvajes y de naranjales" no fueron nada fáciles. Pasó privaciones y, sin un peso en el bolsillo, salió a vender frutas puerta a puerta con un canasto de mimbre para conseguir el sustento diario.
La Influencia de Saturnino Ribes.
Con tan solo 18 años, es muy probable que en sus recorridos de ventas ambulantes, el joven italiano haya llegado hasta las oficinas de las Mensajerías Fluviales del Plata, donde residía el progresista armador naval Saturnino Ribes en calle Sarandí. Allí, Ribes se entregaba a la lectura de los últimos libros y revistas científicas europeas, donde aparecían noticias e información sobre los más recientes inventos y avances de la ciencia y la tecnología.
Giordano debió de haberse motivado con este ambiente, entregándose a la lectura para autoformarse. Poco tiempo después, solo cuatro años más tarde, estableció su propio taller en la calle Uruguay, número 726.
Inclinación por la Lectura y la Mecánica.
Desde sus inicios, Giordano sintió una gran inclinación por la mecánica. En su taller, aprovechaba cada oportunidad para leer todo tipo de libros: química, física, mecánica, electricidad. Él mismo decía:
"...la gente de la época me habría tomado por un científico o loco; pero yo no era ni lo uno ni lo otro. Tenía sed de conocimiento; quería educarme, eso es todo…" ¹
Su taller se convirtió en un punto de referencia en Salto:
"...cae cuanta máquina tiene un desperfecto, porque todos saben en Salto que Giordano les encuentra solución, aun haciendo la pieza nueva si es necesario. Tanto arregla una máquina de coser, como le pone tela a una sombrilla, hace marchar un reloj o le pone media suela a un par de zapatos." ².
La notoriedad del ingenioso italiano.
Creció en Salto cuando el Dr. Alfonso Salterain trajo el primer piano automático. Cuando este dejó de funcionar, nadie lograba repararlo. Sin embargo, el doctor solicitó la ayuda de Giordano. Tras la reparación, Salterain expresó:
«¡Este gr**go es una monada! Lo mantengo cerca y puedo apreciar sus aptitudes. En casa me descompongo ante el Ángelus; es Giordano quien lo escuchó y lo tocó como antes, después de una breve inspección, aunque se trataba de un aparato musical muy moderno y único en Salto…»³
Un Referente de su Época
Posteriormente, Giordano anexó a su comercio-taller la venta de máquinas fotográficas y todo tipo de relojes. Construyó el primer aparato de ondas hertzianas existente en Salto y, en 1913, un transmisor. Ese mismo año, gracias a sus estudios geológicos, cobró notoriedad la búsqueda y aparición de oro en la ciudad, hallado en calle Treinta y Tres entre Uruguay y Daymán, donde se encontraron "vertientes inagotables" a una profundidad de dos a tres metros del pavimento.
Como comerciante, mecánico e inventor, Francisco Giordano fue un referente en su época. Lamentablemente, falleció muy joven en Salto, a los 52 años de edad, un 26 de setiembre de 1926.
Referencias
2 - "Francisco Giordano - Un personaje singular." Suplemento Histórico Cultural 1998 - Diario El Pueblo.
1 y 3 - Álbum Gli Italiani Residenti in Salto.
Para leer versión reducida ver publicación en diario CAMBIO, en el siguiente enlace.
https://diariocambio.com.uy/2025/07/24/don-francisco-giordano-ingenioso-italiano-entre-siglos-en-salto-que-arreglaba-cualquier-desperfecto-en-su-taller/