29/10/2024
Hotel Dubrovnick: supongo que aún vivirán muchos de los obreros que lo construyeron y podrán atestiguar sobre el modo en que constructores, contratistas, arquitectos y promotores se quedaron con el vuelto que determinó una calidad edilicia que a menos de 40 años hoy se paga con mu***os. Esto también es el liberalismo por si no lo decodifican aún, es decir, aprovecharse del ignorante. Y cuán ignorantes de los que aprovecharse serían una pareja de croatas en Argentina año 86 enredada en el debate de una dictadura y preparando el desembarco de un Menem del que aprovecharse para iniciar la circulación de dinero? Pueden pensar el 2 + 2 = 4 o todavía es un conocimiento propio de las ciencias duras? El Kirchnerismo es hereditario predilecto de una cultura configurada por intereses económicos extranjeros. Tanto cuesta entender? A ustedes les hablo, a las Nanci Duplaa, al canoso de su marido, al desquiciado hipercojedor del que no me acuerdo el nombre pero que actuó en telenovelas subidas de tono, al payaso del personaje del macho argentino con voz ronca y pretensiones de gracioso, y al hiperpayaso de Brancatelli. Esos son los que en petit comité les convencieron. No los propios políticos. Menen puede haber sido un salvaje. Bueno, en un país unitario como la Argentina un salvaje de los confines del reino no tiene culpa. Pero Brancateli si, por estupido. El sabia mejor que nadie lo estupido que era y se dejo pagar por una condición que no aporta mejora al bien común. Es como Pampita. Otra persona que se deja pagar en contra del bien común. Y hablo de Pampita porque está en el candelero, pero la estupida que se lleva todos los premios cada año por haber vendido su estupidez en contra del bien común es Susanita Gimenez. Cuando veamos a algún familiar vendiendo estupidez en contra del bien común es necesario pegarle un cachetazo que le deje la cara marcada el resto de la semana, de modo que en el trabajo, todos sus compañeros, sean conscientes de la estupidez cometida por esa persona. Si así lo hiciéramos los mu***os del edificio del Dubrovnik Hotel estarían vivitos y coleando. Acaso te parece una cachetada demasiado precio social por unas vidas salvadas? Piensen antes de votar, no sean estupidos. No se hagan merecedores de la cachetada años después. Los trabajadores que sabían que a los croatas los estaban estafando hoy deberían dormir un poco mas incomodos que ayer. Y, valió la pena callar? Tienen años, al menos 60 o casi, si aprendieron algo de esto deberían hablar, enseñar, educar a los que vienen. Contar lo que hicieron mal y evitar que sus predecesores, su progenie, sufra lo que ustedes. La única justificación de haber vivido es haber aprendido para transmitir los conocimientos necesarios a quienes van a seguir por nuestra huella, y si no hemos sido útiles siquiera para eso entonces no valió la pena ninguno de nuestros sacrificios y nada de nuestras alegrías fue genuina. Quienes así han obrado vivan con eso como castigo. Hoy, por el derrumbe del Hotel Dubrovnik, se lo merecen, al igual que los otros por los demás derrumbes, los intelectuales, los éticos, los espirituales, los pretendidos artistas, los políticos. Y si creen que me olvido de Tinelli como uno de los principales ejecutores de la degradación nacional se equivocan. Yo a todos los tengo anotados en la libreta, anótenlos ustedes también y comencemos a cancelar a los que nos cancelan. Piensen, 2 + 2 = 4. Que no te la vendan cambiada.