01/02/2026
¿Quiénes somos?
En este mismo comienzo de un nuevo año, esperamos sinceramente que siempre tenga un peso sereno. Siempre invita a la reflexión sobre lo que ha pasado y a la esperanza de lo mejor en lo que está por venir. Decimos una oración para el año 2026 que no es grandiosa ni complicada; su poder reside en su sencillez. Reconoce que el futuro es indudablemente incierto, pero la fe nos da esperanza en la dirección correcta.
La oración comienza poniendo deliberadamente este nuevo año en las manos de Dios. En lugar de pedir éxito o logros, debemos pedir paz, la paz sólida y verdadera, un recordatorio de que la calma interior es más valiosa que las victorias externas. La paz es el fundamento sobre el que descansan todas las demás bendiciones, especialmente en un mundo que a menudo se siente inquieto y dividido por el odio, el racismo y el derramamiento de sangre.
La petición de salud refleja un realismo sensato y sin dudas. Sin salud, incluso los mejores planes se desmoronan. Esta frase reconoce la vulnerabilidad humana y admite discretamente la dependencia del cuidado divino, y cierta autosuficiencia, por supuesto.
La frase "guía nuestros pasos en amor y paz" cambia el enfoque de los resultados a las acciones. Sugiere que la vida no se trata de controlar cada resultado, sino de caminar correctamente, paso a paso, eligiendo la compasión, la paciencia y la humildad en las decisiones diarias, sin fijarnos en quiénes somos como cristianos.
Recuerden, somos semejantes a Cristo, seguidores del amor, la paz y el perdón.
La oración se extiende más allá de los individuos: Que podamos servirte a ti y a los demás por amor a Dios todopoderoso, a su hijo en la cruz que dio su vida para sanar a los enfermos, consolar a los heridos y ayudar a quienes necesitan ayuda desesperadamente, y nuestra fe aquí no es privada ni aislada para ser celebrada simplemente en nuestros entornos cómodos, sino que necesitamos ayudar a los pobres y oprimidos siempre. Se vive a través de nuestra fe como cristianos, nuestra responsabilidad y cuidado por los demás, sin importar quiénes sean, nos gusten o no. El servicio se convierte en la evidencia visible de nuestra creencia.
De nuevo, somos cristianos.
Terminar con corazones fieles lo une todo. La fidelidad implica constancia, incluso cuando las circunstancias y las decisiones son difíciles. No es entusiasmo emocional, sino compromiso firme.
Si nos llamamos cristianos, entonces debemos actuar en consecuencia.
Esta oración no promete un día, una semana o un año fáciles. Pide algo mejor, un año viviendo con paz en nuestros corazones, mentes y en nuestro trabajo, salud, amor, servicio y fe; pero esto no nos servirá de nada a menos que actuemos como cristianos. Ese es un marco sólido para 2026 y más allá: discretamente fuerte, profundamente humano y anclado en la confianza en Jesús para que nos ayude a amarnos los unos a los otros.
¿Somos dignos de ser verdaderos cristianos ante los ojos de Dios?
¿Qué opinas?