Hemos sentido el deseo de levantarnos a favor de los intereses del pueblo dominicano. Nacemos al hacerse necesario el surgimiento de un movimiento compuesto por ciudadanos dignos, pulcros, que respeten las leyes que emanan de la constitución, y que promuevan que dejen de ser vistas como un simple pedazo de papel. Ya basta de engaño, de impunidad, donde el transgresor sale ileso luego de cometer un
a fechoría, por el hecho de tener s**o y corbata. Este es un movimiento que ha surgido de las entrañas del pueblo dominicano, compuesto por personas preocupadas por las presentes y futuras generaciones. La Proclama de la Dignidad no defenderá a los ignominiosos, corruptos y simuladores, y en consecuencia, arremeteremos en contra quienes se apropian ilícitamente del erario público, que son los impuestos que pagamos los contribuyentes. Rechazamos la venta a precio de vaca mu**ta de las propiedades del Estado, en detrimento del pueblo dominicano, estamos en contra de las autoridades que carecen de principios, creándole, con sus acciones, al futuro de nuestros hijos, una deuda cada vez mayor. Estamos en contra de los que crean, administran e interpretan las leyes a favor de los transgresores de las mismas, por cualquier tipo de beneficios. Estamos a favor de todos los que estén decididos a enfrentar todo lo que afecte los intereses del pueblo dominicano, y que se preocupen por reivindicar el rol de la juventud en la toma de decisiones en nuestro país
¡Que viva la juventud!
¡Que viva la patria!
¡Que viva la República Dominicana!