Una Hora con Alvaro Somoza

Una Hora con Alvaro Somoza Una organizacion dedicada a unir Nicaraguenses en contra de la dictadura Sandinista

SI TE HAN CONVENCIDO DE QUE LA INTERVENCIÓN MILITAR ES LA ÚNICA OPCIÓN, TE MINTIERON.No es la única opción. Es solo una ...
09/13/2026

SI TE HAN CONVENCIDO DE QUE LA INTERVENCIÓN MILITAR ES LA ÚNICA OPCIÓN, TE MINTIERON.

No es la única opción. Es solo una de tantas que están sobre la mesa. Y probablemente no sea necesaria.

Porque hay algo que hace más daño que una bala. Algo que no necesita ejército. Algo que no necesita permiso para cruzar la frontera. Algo que ningún artículo de ninguna Constitución puede detener.

Un número.

28 por ciento.

¿No sabés qué significa ese número? Tomate un cafecito. Sentate. Y leéme con calma.

Porque ese café que tenés en la mano es el primer capítulo de una historia que nadie te ha contado.

El martes te leímos la Gaceta 163. Tu nueva Constitución. Treinta mil personas la leyeron. Ciento noventa y dos opinaron. Y de los que salieron a defenderla, ni uno solo pudo desmentir un dato.

Ni uno.

Porque no eran datos nuestros. Eran datos de ELLOS. De su propia ley. Con su propia firma.

Hoy no venimos a hablar de leyes. No venimos a hablar de invasiones. No venimos a hablar de armas.

Hoy venimos a hablar de PLATA. De tu empleo. De tu mesa. De ese café que tenés entre los dedos.

Agarrá bien esa taza.

PRIMER TRAGO — AMARGO

Mientras vos hacías tamales la Navidad pasada, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos terminó una investigación que llevaba meses. Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Expediente oficial. Publicado en el Registro Federal.

Lo que encontraron: violaciones de derechos humanos. Abusos laborales. Debilitamiento del estado de derecho.

Tu Navidad. Sus conclusiones. Mismo diciembre.

Lo que decidieron: aranceles.

No en teoría. No en discurso. Un CALENDARIO:

Enero 2026: cero por ciento. Te dieron chance.
Enero 2027: diez por ciento. Se acabó el chance.
Enero 2028: quince por ciento. Se acabó la paciencia.

Y eso se SUMA al 18 por ciento que ya entró en vigor el 5 de abril de 2025.

Sacá la calculadora.

18 más 10.

Veintiocho.

28 por ciento sobre cada producto nicaragüense que entra a Estados Unidos fuera del tratado de libre comercio.

Dejá que ese número te aterrice en el pecho.

28 por ciento.

No es chisme de barbería. Está en el Registro Federal. Con número de expediente. Lo puede buscar cualquiera.

Ahora bajá la mirada a esa taza.

SEGUNDO TRAGO — MÁS AMARGO

Ese café que estás tomando tiene historia. Tiene manos. Tiene sudor. Tiene madrugadas.

Nicaragua exporta más de 220 millones de dólares en café a Estados Unidos cada año. En cosechas buenas, 250 millones. Es uno de los motores de la economía. No la de los discursos. La de la gente que se levanta a las cuatro de la mañana.

Ahora decime: ¿quién más exporta café a Estados Unidos?

Honduras. Guatemala. Colombia. Brasil.

Sabés cuánto pagan ellos de arancel?

Cero.

CERO.

Y vos vas a pagar VEINTIOCHO.

Ponete un segundo en los zapatos del comprador gr**go. Tiene dos bolsas de café en el escritorio. Misma calidad. Mismo grano. Mismo aroma. Una dice Honduras: cero arancel. La otra dice Nicaragua: veintiocho por ciento de recargo.

¿Cuál compra?

No te odia. No quiere castigarte. Es que el café hondureño le sale más barato.

¿Y sabés por qué?

Porque Honduras no eliminó sus elecciones.

Leé esa línea otra vez.

Porque Honduras no eliminó sus elecciones.

Ahora pensá en las manos que cortaron ese café que tenés en la taza.

300,000 manos.

Trescientas mil personas que se levantan antes que el sol. Que cortan. Que lavan. Que secan. Que empacan. Que cargan. Que llegan a la casa con los dedos agrietados y la espalda rota.

Trescientas mil personas que no estaban en esa plaza de León.

A las que NADIE les preguntó nada.

Y ahora su trabajo pende de un 28 por ciento que existe porque alguien levantó la mano sin preguntarles.

¿Otro traguito?

TERCER TRAGO — CON HIEL

¿Ese café lo endulzás con azúcar?

La azúcar también está en la lista.

84 millones de dólares al año. 35,000 empleos directos. Más de 100,000 indirectos.

Con un 28 por ciento de arancel, esa azúcar MUERE en el mercado. Brasil la reemplaza mañana. Guatemala pasado mañana. República Dominicana ni se despeinó para quitarnos el puesto.

Sumá.

300,000 del café.
135,000 del azúcar.

435,000.

Cuatrocientos treinta y cinco mil nicaragüenses.

Mirá ese número. No lo leás rápido. MIRALO.

435,000.

Son familias. Son hijos con el uniforme remendado. Son abuelas que cocinan en los beneficios. Son chavalos que cargan sacos más pesados que ellos. Son mujeres que clasifican granos con los dedos hinchados. Son hombres que manejan camiones al puerto de madrugada.

Ninguno estaba en esa plaza.

A ninguno le preguntaron.

Y ahora todos pagan la factura.

PARÁ. RESPIRÁ. VOLVÉ A LEER ESTO.

Nicaragua exportó más de 5,000 millones de dólares a Estados Unidos el año pasado. CINCO MIL MILLONES. La mitad de todo lo que exporta este país va a un solo mercado.

De esos 5,000 millones, entre 1,600 y 2,000 millones entran FUERA del tratado de libre comercio. Esos son los que reciben el hachazo del 28 por ciento.

Las exportaciones a Estados Unidos son entre el 25 y el 30 por ciento de TODO lo que produce Nicaragua.

De cada cuatro córdobas que genera este país, UNO depende de ese comercio.

Si ese comercio se contrae, el Fondo Monetario Internacional proyecta una caída de hasta 1.5 por ciento del PIB.

En español de pulpería: frijoles más caros. Arroz más caro. Gas más caro. Luz más cara. Más maletas en los aeropuertos. Más hijos que crecen sin papá. Más mamás que lloran en videollamada.

Todo. Por una ley. Que se aprobó en una plaza. A mano alzada. Sin preguntarte.

¿Seguís con ganas de café?

LA CADENA

Eslabón por eslabón. Despacio. Que no se te escape ninguno.

Eliminaron las elecciones con participación opositora. Primer eslabón.

Estados Unidos respondió con aranceles. Segundo eslabón.

Los aranceles encarecen el café y el azúcar un 28 por ciento. Tercer eslabón.

Honduras, Guatemala y Colombia nos reemplazan con cero aranceles. Cuarto eslabón.

435,000 empleos quedan colgando de un hilo. Quinto eslabón.

La economía se contrae. Sexto eslabón.

Más gente emigra. Séptimo eslabón.

Más familias se rompen. Octavo eslabón.

¿Y quién empujó la primera ficha del dominó?

No fue el gr**go. No fue la OEA. No fue el Fondo Monetario.

Fue el que levantó la mano en esa plaza de León. A mano alzada. Por unanimidad. Sin que una sola voz dijera no.

Fue el que decidió por vos.

Sin preguntarte.

A VOS.

LA TRAMPA

Y ahora escuchá esto. Porque aquí es donde todo se conecta.

Hay voces pidiendo armas. Pidiendo intervención militar. Hay programas donde dicen que si no invaden que les den las armas y el pueblo se encarga.

Suenan valientes. Pero te están metiendo en una trampa.

Sabés quién escribió el artículo 47 de tu nueva Constitución? El que dice que es TRAIDOR todo el que pida intervención militar. El que dice que es traidor todo el que incite injerencia extranjera.

Esa ley fue escrita ESPERANDO que alguien pidiera armas.

ESPERANDO.

Cada voz que grita invasión le REGALA al régimen exactamente lo que necesita. La prueba de que tenían razón. La justificación perfecta para cada ley que aprobaron sin preguntarte. El cuco que necesitan para seguir mandando.

La verificación es clara: la OEA NO eliminó ninguna cláusula militar. Las resoluciones se mantienen dentro del marco de solución pacífica. El que dice que Washington autorizó acción militar está repitiendo algo que NO se sostiene con los documentos oficiales.

Te lo dije al inicio y te lo repito: si te convencieron de que la intervención militar es la única opción, te mintieron.

Washington no mandó balas. Mandó un NÚMERO.

28 por ciento.

Y ese número no necesita permiso. No necesita ejército. No necesita un solo tiro. No le da excusa a nadie. Y no lo detiene ningún artículo de ninguna Constitución.

No necesitan balas para tumbar 435,000 empleos. Ya los están tumbando con aranceles. No necesitan una invasión para ahogar una economía. Ya la están ahogando. No necesitan un solo disparo para que el café nicaragüense pierda el mercado. Honduras ya lo está ganando con CERO mientras nosotros pagamos VEINTIOCHO.

La guerra ya empezó. Pero no es la que te vendieron.

El que pide armas le regala la excusa al régimen.

El que pone datos sobre la mesa le quita el piso.

Vos elegí.

EL MIÉRCOLES

Pasado mañana. 17 de septiembre. Washington.

La Trigésima Primera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA. Veintinueve países votaron a favor. Solo Brasil votó en contra. México se abstuvo.

El secretario de Estado usó dos palabras que no se usan a la ligera: BRUTAL DICTADURA. Y dijo que los países del hemisferio deben dejar de hacer negocios como de costumbre.

Dejar de hacer negocios como de costumbre.

Eso no es poesía diplomática. Eso es lo que suena antes de que caiga el ma****lo.

Y el primer martillazo ya tiene número: 28 por ciento.

EL QUESO

Hay un dicho que todos conocemos.

Eliminaron las elecciones. Agujero.
Se blindaron contra la ley internacional. Agujero.
El café perdió competitividad. Agujero.
435,000 empleos en riesgo. Agujero.
29 países reunidos en Washington pasado mañana. Agujero.
14.6 por ciento del territorio en manos de mineras extranjeras. Agujero.
Un obispo exiliado diciendo que callar es complicidad. Agujero.
Una reforma que todavía necesita ratificarse en enero. Agujero.

Demasiados agujeros.

¿Y sabés qué le pasa a un queso con tantos agujeros?

Se engusana.

---

ENERO 2027

Todo converge ahí.

En enero se ratifica la reforma. O no.
En enero entran los aranceles del 10 por ciento. Esos sí entran.
En enero se cierra la ventana. Esa sí se cierra.

Cuatro meses. Para que la diáspora, la OEA, Washington, y sobre todo VOS digan lo que no les permitieron decir en esa plaza.

Después de enero la puerta se cierra con doble llave. Una constitucional. Otra arancelaria.

Cuatro meses. Ni uno más.

Tick. Tock.

EL ÚLTIMO TRAGO

¿Ya se te enfrió el café?

Es que a veces la verdad enfría lo que tenemos en las manos.

No te voy a decir qué hacer. Nunca lo hago. No te voy a pedir que salgas a la calle. No te voy a pedir que grites. Y no te voy a pedir que agarrés un arma. Porque eso es exactamente lo que quieren que hagás.

Te voy a decir lo que nosotros hacemos.

No somos de arriba. Somos de abajo. Y desde abajo se construye.

Aquí no te preguntamos si sos de derecha o de izquierda. Te preguntamos si sos de abajo. Porque desde arriba nunca se construyó nada que durara.

No queremos la silla. Queremos que no exista. Que nunca más alguien levante la mano en una plaza y ponga en riesgo 435,000 vidas sin preguntarle al pueblo.

Yo no quiero sentarme ahí. Esto no es sobre mí. Es sobre una casa que se construye ladrillo por ladrillo.

Y si mañana me callan, estos números siguen ahí. Los publicó el Registro Federal de los Estados Unidos. No los borra nadie.

LA PREGUNTA

Ese café que te tomaste mientras leías esto.

Las manos que lo cortaron. Las que lo lavaron. Las que lo secaron bajo el sol. Las 300,000 manos.

¿Van a seguir teniendo trabajo?

¿O van a ser las próximas manos que hagan una maleta?

La semana pasada te dijimos que según tu nueva Constitución vos sos un traidor.

Hoy te decimos que esa Constitución le puede costar el empleo a 435,000 personas.

Y pasado mañana 29 países se van a sentar en Washington.

Ellos se van a sentar.

¿Y vos?

¿Vas a seguir tomando café como si nada?

O vas a decir basta?

Pasame un ladrillo. Construyamos desde abajo.

Alianza por la Libertad de Nicaragua
Álvaro Somoza Urcuyo
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Nos pusieron techo. Pero no nos pusieron silencio.
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¿SABÉS QUÉ DICE TU NUEVA CONSTITUCIÓN? QUE VOS SOS UN TRAIDOR.No lo digo yo. Está publicado en la Gaceta número 163. Pub...
09/08/2026

¿SABÉS QUÉ DICE TU NUEVA CONSTITUCIÓN? QUE VOS SOS UN TRAIDOR.

No lo digo yo. Está publicado en la Gaceta número 163. Publicada el 2 de septiembre de 2026. Con fecha. Con firma. Con certificación oficial.

Lo aprobaron a mano alzada. En una plaza de León. Por unanimidad. Sin que una sola voz dijera que no. Sin preguntarte a vos.

Pero lo más fuerte no es cómo lo aprobaron. Es lo que dice.

Dejame leértelo. Palabra por palabra. Tal como lo escribieron ellos. Y después vos decidís si eso te incluye.

LO QUE DICE TU NUEVA CONSTITUCIÓN

Artículo 47. Quién no puede ser candidato.

La reforma dice textualmente que no podrán ser candidatos a cargos de elección popular ni ejercer cargos públicos:

Los que hayan ejercido dirección, liderazgo, financiamiento o cualquier vinculación con un golpe de Estado.

Los que inciten o promuevan la injerencia extranjera.

Los que pidan intervención militar.

Los que se organicen con financiamiento del exterior.

Los que respalden sanciones contra el Estado nicaragüense.

Y textualmente: los traidores a la Patria.

Leíste bien. Traidores a la patria. En la Constitución. Con mayúscula.

¿Y quiénes son traidores a la patria? ¿Quién lo decide?

El mismo gobierno que aprobó esta ley. A mano alzada. Sin preguntarte.

Ahora hacete una pregunta honesta. ¿Eso te incluye a vos?

¿Alguna vez compartiste algo en contra? Traidor.
¿Alguna vez mandaste dinero desde afuera a una organización? Traidor.
¿Alguna vez pediste que otro país presionara? Traidor.
¿Alguna vez dijiste que las elecciones no fueron justas? Traidor.
¿Alguna vez leíste algo como esto y lo compartiste? Traidor.

Según esta ley, la mitad de Nicaragua es traidora. Y la otra mitad debería quedarse callada para no serlo.

Artículo 12. Ninguna ley de afuera vale aquí.

La reforma agregó un párrafo que dice que ninguna ley, reglamento o normativa emitida por otro Estado, grupo de Estados u organismo internacional que ponga en riesgo la independencia, la soberanía o la paz surtirá efectos jurídicos en el territorio nacional.

En español claro: si la OEA condena, no vale. Si la Corte Interamericana ordena, no vale. Si Estados Unidos sanciona, no vale. Si el mundo entero dice que esto es una dictadura, no vale.

Lo escribieron en la Constitución. Se blindaron por ley. Y te lo hicieron en tu cara.

Artículo 152. El árbitro también es de ellos.

El Consejo Supremo Electoral ahora puede otorgar o cancelar la personalidad jurídica de cualquier partido político. Puede verificar e imponer sanciones a cualquier candidato que considere que menoscaba la soberanía.

El árbitro del juego ahora puede sacar del campo a cualquier jugador que no le guste. Sin darle explicación a nadie.

No solo no podés ser candidato. Tu partido no puede existir.

LOS 7 AÑOS

Extendieron todos los períodos de 6 a 7 años. Presidencia. Copresidencia. Diputados. Alcaldes. Magistrados. Jefes del Ejército y la Policía.

Y lo hicieron retroactivo. Los que ya están sentados se quedan un año más. Sin votación. Sin consulta. Se regalaron un año más de poder como quien se sirve otro plato en mesa ajena.

Las elecciones municipales que debían ser este año se aplazaron a 2029. Seis mil trescientas veinte autoridades locales se quedan en su puesto sin que vos hayás decidido si querías que siguieran ahí.

Tu alcalde se queda. Sin tu permiso. Siete años. Porque ellos lo decidieron en una plaza de León a mano alzada.

Hace un mes preguntamos qué puede hacer un tico que vos no podés. La respuesta era elegir. Ahora lo escribieron en tu Constitución. Ya no es una comparación. Es ley.

LA CONSULTA

Dicen que hubo consulta. Treinta y seis días. Trescientas mil personas.

Sabés quiénes consultaron?

Los propios hijos de la pareja gobernante representaron a distintos sectores. Instituciones subordinadas. Organizaciones de militantes. Nadie discrepó. Ni una voz. Ni una pregunta. Ni un pero.

Le preguntaron a ellos mismos si estaban de acuerdo con ellos mismos. Y la respuesta fue unánime.

¿A vos te preguntaron?

UN OBISPO EXILIADO DICE QUE CALLAR TE HACE CÓMPLICE

Desde Miami, el obispo auxiliar de Managua dijo estas palabras: El silencio ante las dictaduras vuelve cómplices a los cristianos. Los poderes totalitarios pueden amenazar, espiar, encarcelar y exiliar, pero no podrán vencerla.

Escuchaste bien.

Si hablás, la nueva Constitución te llama traidor.
Si callás, un obispo te dice que sos cómplice.

Y vos en el medio. Preguntándote qué hacer.

EL MUNDO RESPONDIÓ

El Departamento de Estado de los Estados Unidos dijo que la Asamblea Nacional erosionó la ficción de la democracia nicaragüense para afianzar lo que llamó una dinastía ilegítima y privar indefinidamente a los nicaragüenses de elecciones libres y justas.

Usaron la palabra dinastía. No la usamos nosotros. La usó Washington.

El secretario de Estado dijo textualmente que se destripó lo que quedaba de la democracia.

Una congresista advirtió: Cuando un dictador sabe que el pueblo lo sacaría por la vía del voto, le quita el voto al pueblo.

Y cerró con cinco palabras: Después de Cuba, Nicaragua es la siguiente.

Casi el 50 por ciento de las exportaciones nicaragüenses van a Estados Unidos. Miles de empleos dependen de esa relación. Y la respuesta de Washington no fue un comunicado tibio. Fue la palabra brutal dictadura con medidas anunciadas para la Trigésima Primera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, convocada para el 17 de septiembre en Washington. Veintinueve países votaron a favor de esa convocatoria. Solo Brasil votó en contra. México se abstuvo.

MIENTRAS TANTO

Mientras te quitaban el derecho a votar, la Gaceta también publicó otra cosa. Una concesión de 26,205 hectáreas más a una empresa minera china. En la Costa Caribe Norte. Explotación a cielo abierto.

Las concesiones mineras en Nicaragua ya cubren el 14.6 por ciento del territorio nacional. Más de 1.2 millones de hectáreas en manos de firmas asiáticas.

Te quitaron la voz. Y el mismo mes siguieron vendiendo tu tierra. Porque para eso necesitaban que te callaras.

ENERO 2027

Hay algo que tal vez no sabés.

Esta reforma todavía no es definitiva. Para entrar en vigor debe ser ratificada en una segunda legislatura prevista para enero de 2027.

Eso significa que hay una ventana. De aquí a enero. Cuatro meses. Para que la presión internacional, la diáspora, y sobre todo vos, digan lo que no les permitieron decir en esa plaza de León.

Cuatro meses. Después la puerta se cierra. Y se cierra con llave constitucional.

¿Y VOS QUÉ HACÉS?

No te voy a decir que salgas a la calle. No te voy a pedir que grites. No te voy a dar instrucciones.

Te voy a decir lo que nosotros hacemos.

No somos de arriba. Somos de abajo. Y desde abajo se construye.

Aquí no te preguntamos si sos de derecha o de izquierda. Te preguntamos si sos de abajo. Porque desde arriba nunca se construyó nada que durara.

No nos interesa quién se sienta en la silla. Nos interesa que esa silla deje de existir. Que el pueblo sea el que decida. Que nunca más un grupo de personas reescriba tu Constitución en una plaza sin preguntarte.

200 años de independencia y 200 años de alguien arriba decidiendo por todos. El problema nunca fue quién se sienta. El problema es que esa silla existe.

Yo no quiero sentarme ahí. Esto no es sobre mí. Es sobre una casa que se construye desde el cimiento. Ladrillo por ladrillo. Entre todos. Porque si un solo hombre pone todos los ladrillos, ya sabemos cómo termina.

Y si mañana me callo, si me censuran, si me tumban, lo que dice la Gaceta 163 sigue ahí. Lo escribieron ellos. Ya no lo pueden borrar. Ni ellos ni nosotros.

LA PREGUNTA

Según tu nueva Constitución, vos sos un traidor.

Según un obispo exiliado, si te callás sos cómplice.

Según Washington, lo que está pasando es una dinastía ilegítima.

¿Y según vos... qué es?

Pásame un ladrillo. Construyamos desde abajo.

Alianza por la Libertad de Nicaragua
Alvaro Somoza Urcuyo
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64 SESIONES. CERO RESULTADOS. ¿Y AHORA QUÉ?La OEA ha celebrado sesenta y cuatro sesiones sobre Nicaragua. Sesenta y cuat...
08/23/2026

64 SESIONES. CERO RESULTADOS. ¿Y AHORA QUÉ?
La OEA ha celebrado sesenta y cuatro sesiones sobre Nicaragua. Sesenta y cuatro. Resoluciones, declaraciones, condenas, preocupaciones, exhortaciones. Sesenta y cuatro veces los países del continente se sentaron a hablar sobre la dictadura en Nicaragua. ¿Y qué pasó?

Ortega les cerró la oficina. Les confiscó el edificio de la OEA en Managua, un edificio que ni siquiera era propiedad de Nicaragua, y se lo regaló a una universidad sandinista. Así responde un dictador a sesenta y cuatro sesiones de buenas intenciones: robándote la silla donde te sentabas a condenarlo.

La semana pasada se aprobó la sesión número sesenta y cinco. Veintinueve países votaron a favor. Solo Brasil votó en contra. México se abstuvo. Todos celebran. Yo pregunto: ¿esta vez es diferente o es otra sesión que termina en un comunicado que Ortega usa para encender fuego?

Porque seamos honestos. La OEA condenó a Venezuela durante años y Maduro se burló de todas esas condenas hasta que finalmente cayó. Condenó a Cuba y el régimen cumplió sesenta y siete años sin que cambiara nada. Condenó a Nicaragua sesenta y cuatro veces y Ortega no solo sigue en el poder sino que eliminó las elecciones, hizo copresidenta a su esposa, puso a su hijo a firmar acuerdos con potencias extranjeras y les robó hasta el edificio donde se reunían a condenarlo.

La lección de Venezuela es clara: las condenas solas no tumban dictadores. Lo que tumbó a Maduro fue la combinación de presión internacional con un pueblo que no se rindió. Las condenas sirvieron cuando finalmente se convirtieron en acciones. La pregunta para Nicaragua es si la sesión sesenta y cinco se queda en papel o si esta vez las palabras se convierten en hechos.

PERO COMO DICE LA CANCIÓN QUE TODOS CONOCEMOS.

Nadie es eterno en el mundo.

Y el dictador lo sabe. Por eso la urgencia. Por eso la reforma constitucional que elimina las elecciones. Por eso Rosario es copresidenta. Por eso Laureano firma acuerdos con Rusia, China e Irán como si fuera jefe de Estado sin que nadie lo haya elegido. Por eso confiscaron cada institución independiente, cada medio de comunicación, cada organización que pudiera fiscalizar.

No es locura. Es un plan. El dictador sabe que nadie es eterno en el mundo y por eso está construyendo un trono que se hereda. Una monarquía disfrazada de revolución. Una finca familiar con bandera y escudo nacional.

Eliminaron las elecciones no porque les tengan miedo a los candidatos. Las eliminaron porque quieren que el trono pase de Ortega a Rosario, de Rosario a Laureano, de Laureano a quien siga, sin que el pueblo tenga derecho a opinar.

Nicaragua no es una finca que se hereda. Nicaragua es una patria de siete millones que merece elegir quién la gobierna.

Por eso no queremos el trono. Queremos derrumbarlo.

¿Y AHORA QUÉ HACEMOS CON LA OEA?

Aquí es donde tenemos que hablar con la verdad. Si la sesión sesenta y cinco termina como las sesenta y cuatro anteriores, en un comunicado que expresa profunda preocupación, no habremos avanzado ni un centímetro. Ortega ya demostró que los comunicados le importan menos que el papel donde se imprimen.

Pero esta vez puede ser diferente. No porque la OEA haya cambiado sino porque las circunstancias cambiaron.

Ortega eliminó las elecciones públicamente. Ya no disimula. Ya no finge. Le dijo al mundo entero que en Nicaragua no habrá más elecciones. Eso le quitó la última máscara. Y ahora los veintinueve países que votaron a favor tienen una decisión: actuar de verdad o admitir que sus votos no valen nada.

Venezuela nos mostró que cuando la presión internacional se combina con un pueblo organizado, los dictadores caen. Pero también nos mostró que tomó años de condenas que no servían hasta que finalmente alguien decidió actuar. Nicaragua no tiene que esperar años. La sesión sesenta y cinco puede ser el punto donde las palabras se convierten en acciones.

¿Qué debería pasar? Una última oportunidad. No para negociar en secreto con el dictador. No para pedirle que por favor sea bueno. Una última oportunidad formal, pública, documentada y supervisada.

Elecciones libres. Supervisadas por organismos internacionales. Con un proceso de empadronamiento que incluya a los más de un millón ochocientos mil nicaragüenses que están afuera. Con voto electrónico desde el exterior para los ochocientos mil que salieron después de 2018 y que por diversas razones no pueden regresar a votar.

Si el régimen acepta, comienza una transición real. Se le da una escalera para bajarse.

Si el régimen rechaza, queda documentado ante veintinueve países y ante el mundo entero que rechazó la vía democrática, pacífica y supervisada. Y entonces esos veintinueve países tendrán que decidir si sus votos significan algo o si son tan decorativos como las sesenta y cuatro sesiones anteriores.

EL VOTO DESDE AFUERA.

Hay un millón ochocientos mil nicaragüenses que reciben el peso de esta crisis todos los días. Son los que mandan remesas para que sus familias sobrevivan. Son los que salieron con una maleta y construyeron una vida con sus manos. Son los que no duermen pensando en la mamá que dejaron, en el hermano que no pueden visitar, en la tierra que les quitaron.

Hay ochocientos mil que salieron después de abril de 2018. Que vieron los francotiradores. Que perdieron amigos. Que fueron perseguidos por pensar diferente.

Toda esa gente tiene derecho a votar. Y la tecnología existe para que lo haga desde donde esté. El artículo 109 de la ley electoral 331 ya contempla mecanismos que pueden adaptarse. No es un invento. Es un derecho que les robaron y que hay que devolver.

Cuando un millón ochocientos mil nicaragüenses en el exterior puedan votar, ningún régimen podrá robarse una elección. Porque los votos desde afuera no se intimidan con turbas ni se compran con zinc.

¿Y LAS SESENTA Y CUATRO SESIONES ANTERIORES?

No las descarto. Cada una fue un ladrillo. Un ladrillo lento, un ladrillo que a veces parecía inútil, pero un ladrillo. Sin esas sesenta y cuatro sesiones no habría veintinueve votos hoy. Sin esas condenas repetidas no habría un expediente internacional que documenta cada abuso, cada confiscación, cada preso político, cada elección robada.

El problema no fue poner los ladrillos. El problema fue que nunca hubo un plano para saber dónde ponerlos.

Ahora hay plano. La semana pasada publicamos siete pilares para la Nicaragua que viene después. Soberanía real. Economía para todos. Energía independiente. Un ejército de la nación. Justicia que sane. Educación para pensar. Y reconciliación de verdad. Más de veintiocho mil personas lo leyeron. Doscientos sesenta y seis comentaron. Nadie pudo rebatir un solo pilar. Lo único que pudieron decir fue el apellido. Y como ya dijimos: seis letras no borran siete pilares.

Veintinueve países confirmaron esta semana que la dirección es correcta. Nosotros ya tenemos el plano. La pregunta es si la OEA esta vez tiene uno o si la sesión sesenta y cinco termina como las sesenta y cuatro anteriores: en un papel que el dictador usa para encender fuego.

NADIE ES ETERNO.

Nadie es eterno en el mundo. Ni los hombres ni los regímenes ni los tronos. El dictador lo sabe y por eso construye un trono para heredar. Pero nosotros no queremos el trono. Queremos derrumbarlo. Y construir en su lugar una silla que sea del pueblo, que se ocupe con votos y no con herencias.

Mientras la OEA decide si actúa o redacta otro comunicado, nosotros seguimos construyendo. No necesitamos permiso. No necesitamos que nos instalen. Necesitamos pueblo. Y el pueblo está respondiendo.

Si algo adentro tuyo se movió, mandá un mensaje al WhatsApp: 1 786 960 4180. Mandá tu identificación con foto. Tu identidad está protegida. Miles ya lo hicieron. En casi todos los países donde hay nicas. Incluyendo dentro de Nicaragua.

Nadie es eterno en el mundo. Pero lo que un pueblo construye unido, ladrillo por ladrillo, eso sí puede durar para siempre.

Pasame un ladrillo.

Desde Miami, con el corazón en Nicaragua.

Alvaro Somoza Urcuyo
Alianza por la Libertad de Nicaragua

¿CÓMO SERÍA? EL PLANO DE LA NICARAGUA QUE VAMOS A CONSTRUIR.No queremos el trono. Queremos derrumbarlo. No queremos la s...
08/20/2026

¿CÓMO SERÍA? EL PLANO DE LA NICARAGUA QUE VAMOS A CONSTRUIR.

No queremos el trono. Queremos derrumbarlo. No queremos la silla. Queremos construirla para que sea de todos. Siete pilares. De abajo hacia arriba. Así se construye.

Sé lo que van a decir. Somoza. Como si un apellido borrara siete pilares. Como si seis letras invalidaran un plano. Llevan cincuenta años celebrando la muerte de mi familia. Pero todos los Somozas ya están mu***os. Todos. El único que queda es un ciudadano nicaragüense que publica lo que piensa. Y si después de medio siglo de revolución todavía necesitan pelear contra un fantasma para justificarse, el problema no soy yo. El problema es que no tienen resultados. Cincuenta años gritando muerte al somocismo y siguen gobernando el segundo país más pobre del continente. Quizás el enemigo nunca fue el apellido. Quizás el enemigo siempre fueron ellos. ¿A qué le temes, Rosario? Los mu***os no publican en Facebook. Los vivos sí.

Ahora, lo que venimos a decir.

La semana pasada mostramos la factura del régimen. Después hicimos la pregunta que nadie se atrevía a hacer sobre una oposición que lleva siete años sin resultado. La respuesta de ustedes fue masiva. Y la pregunta que más se repitió fue una sola:

¿Y entonces qué? ¿Qué proponés vos?

Hoy respondo.

Pero primero voy a decir algo que ningún líder opositor dice: yo no quiero ser tu presidente.

No escribo esto para sentarme en una silla. Lo escribo para que la silla exista. Para que sea del pueblo. Para que el próximo que se siente ahí lo haga porque siete millones de nicaragüenses lo eligieron, no porque se apoderó de un trono ni porque una potencia extranjera lo instaló.

Porque ese es el problema de fondo. Nicaragua no necesita un presidente nuevo. Necesita derrumbar el trono y construir una silla. Los tronos se heredan, se roban, se defienden con tanques. Las sillas son del pueblo y se ocupan con votos.

Hay quienes negocian en secreto durante meses y le piden a Washington que los instale. Nosotros publicamos nuestro plano en tu cara para que lo leas, lo cuestiones, lo mejores y lo hagas tuyo. Esa es la diferencia entre construir de arriba hacia abajo y construir de abajo hacia arriba. Ya vimos cómo termina la otra fórmula. Se llama Guaidó.

No digo plan. Digo plano. Un plan es una lista de intenciones. Un plano es un diseño de ingeniero. Nicaragua no necesita más intenciones. Necesita arquitectura.

Aquí está. Siete pilares. Así sería.

PILAR UNO. SOBERANÍA REAL, NO SOBERANÍA DE ALQUILER.

¿Cómo sería? Sería un país donde ninguna potencia extranjera tiene bases militares en tu territorio. Donde ningún dictador alquila tus puertos por debajo de la mesa. Donde tu bandera significa algo porque nadie la usa como trapo de negociación.

Nicaragua dejó de ser soberana el día que Ortega empezó a alquilar el país. Le alquiló los puertos a Rusia. Le alquiló el espacio satelital con la base GLONASS en Nejapa. Le alquiló acuerdos militares a Bielorrusia. Le alquiló pasaportes a Irán. Le alquiló el territorio a agentes de Hezbollah.

El primer acto de una Nicaragua libre es recuperar su soberanía. Revisar y revocar cada acuerdo militar con potencias hostiles. No mañana. El primer día. Mientras esa presencia exista, Nicaragua no es libre. Es un territorio ocupado con bandera propia.

Soberanía real significa que Nicaragua decide por Nicaragua. No que un general ruso o un agente iraní tengan más acceso a tu territorio que vos mismo. Y soberanía no es recibir buses de China a cambio de tu dignidad.

PILAR DOS. UNA ECONOMÍA QUE FUNCIONE PARA LOS SIETE MILLONES, NO PARA UNA FAMILIA.

¿Cómo sería? Sería un país donde abrís un negocio sin pedirle permiso al partido. Donde la diáspora invierte sin miedo a que le confisquen. Donde un joven de Estelí exporta su café al mundo con su nombre, su marca y su ganancia. Donde trabajar duro te da resultados y no una visita de los inspectores del régimen.

Ortega convirtió a Nicaragua en su finca privada. El Canal Interoceánico que nunca se construyó pero que sirvió para expropiar tierras. Las empresas fantasma. Los fondos de cooperación desviados para financiar represión. La economía del miedo donde el que no obedece pierde su negocio, su casa o su libertad.

La Nicaragua libre necesita una economía abierta y conectada al mundo. Proteger el CAFTA. Atraer inversión con reglas claras y transparentes. Crear un sistema bancario que funcione para el ciudadano y no para lavar dinero del poder. Y convertir a la diáspora en el motor económico de la reconstrucción.

Somos más de un millón de nicaragüenses afuera. Empresarios, profesionales, ingenieros, médicos, tecnólogos. Gente que salió con una maleta y construyó una vida con sus manos. La diáspora nicaragüense es el Plan Marshall de Nicaragua. Solo necesita un país libre donde invertir, crear y construir sin que nadie le robe lo que produce.

Progreso no es una lista de obras con presos políticos adentro. Progreso es libertad económica para los siete millones.

PILAR TRES. ENERGÍA PARA TODOS, NO APAGONES PARA TODOS.

¿Cómo sería? Sería un país que de noche se ve desde el espacio. Donde no hay apagones de veinte horas. Donde tus volcanes, tu sol y tu viento trabajan para vos y no para un aliado que ya no existe. Donde la empresa de electricidad da electricidad y no excusas.

Cuba nos sigue mostrando cada noche el futuro que nos espera si no actuamos. Un país que desaparece del mapa cuando el sol se pone. Ortega ató nuestra energía a la generosidad de aliados que se desmoronan uno tras otro.

La Nicaragua libre necesita independencia energética. Tenemos volcanes para geotermia. Sol para energía solar. Viento para eólica. Ríos para hidroeléctrica. Costas para aprovechar la marea. No necesitamos petróleo de dictadores. Necesitamos ingenieros nicaragüenses con libertad para diseñar un sistema que funcione las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año.

Un país con luz pero sin libertad es una cárcel iluminada. Nosotros queremos luz y libertad.

PILAR CUATRO. UN EJÉRCITO DE LA NACIÓN, NO DE UNA FAMILIA.

¿Cómo sería? Sería un ejército que defiende al pueblo, no al partido. Que protege fronteras, no fortunas. Donde un general se gana el respeto por servir a la nación y no por arrodillarse ante una familia.

Mientras Honduras celebró doscientos años con el mismo ejército, nosotros hemos tenido que crear y destruir los nuestros una y otra vez porque cada régimen llega con su propio aparato militar y cae con él. Eso tiene que terminar.

El Ejército de Nicaragua tiene que ser profesionalizado, despolitizado y puesto al servicio de la nación. No del partido. No de la familia. No del caudillo de turno. De la nación.

Y para los generales que aún calculan su futuro: miren lo que pasó en Venezuela. El general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa durante más de una década, el primer soldado del chavismo, fue destituido con un mensaje en una red social. Diez años de lealtad absoluta al dictador y su recompensa fue un tuit de despedida. Así termina la lealtad al tirano cuando el tirano ya no sirve. Los generales nicaragüenses deberían preguntarse si quieren ser el próximo Padrino López o si prefieren ser parte de la solución antes de que la solución los pase por encima.

En el plano de la Nicaragua libre hay lugar para un ejército profesional y digno. No hay lugar para generales que le abrieron los puertos a flotas extranjeras.

PILAR CINCO. JUSTICIA QUE SANE, NO JUSTICIA QUE DESTRUYA.

¿Cómo sería? Sería un país donde los responsables del horror responden ante un tribunal. Pero también donde el soldado que obedeció bajo amenaza tiene un camino de vuelta a la sociedad. Donde hay verdad sin venganza. Donde se puede sanar sin olvidar. Donde justicia no significa otra guerra.

Nicaragua lleva décadas acumulando heridas. Los mu***os de abril de 2018. Los presos políticos torturados. Los exiliados despojados de su nacionalidad. Los campesinos despojados de sus tierras. Los líderes como Brooklyn Rivera que llevan años desaparecidos. Las familias destruidas. Los hijos que crecieron sin país.

Esas heridas no se curan con venganza. Pero tampoco se curan con olvido. Se curan con justicia transicional seria que garantice tres cosas: verdad para que se sepa lo que pasó, justicia para que los arquitectos del horror respondan, y garantía de no repetición para que nunca más un grupo se apodere del país entero.

Los que diseñaron la represión deben ser juzgados. Los mandos medios que obedecieron bajo presión merecen un camino de reintegración. Y los millones que sobrevivieron callando para proteger a sus familias merecen que nadie los persiga por haber tenido miedo.

La justicia que reconstruye diferencia entre los que diseñaron el horror y los que fueron obligados a vivir dentro de él. No construimos para vengarnos del pasado. Construimos para que el futuro sea diferente.

PILAR SEIS. EDUCACIÓN PARA PENSAR, NO PARA OBEDECER.

¿Cómo sería? Sería un país donde un niño de Bluefields tiene las mismas oportunidades que uno de Managua. Donde las universidades forman pensadores, creadores e innovadores, no repetidores de consignas. Donde tu hijo aprende a cuestionar, a crear, a soñar en grande. Donde ser joven nicaragüense significa posibilidad y no condena.

El sandinismo convirtió la educación en una fábrica de obediencia. Adoctrinamiento en lugar de pensamiento crítico. Propaganda en lugar de ciencia. Lealtad al partido en lugar de amor al conocimiento. Repetición en lugar de creación.

La Nicaragua libre necesita una revolución educativa real. Donde cada niño aprenda a pensar por sí mismo. Donde las universidades formen profesionales competitivos a nivel global. Donde un muchacho de Jinotega pueda competir con uno de Boston. Donde la educación sea el gran igualador, no el gran adoctrinador.

Educar no es adoctrinar. Construir no es solo cemento. Un país que educa para obedecer produce esclavos. Un país que educa para pensar produce ciudadanos. Y los ciudadanos no aceptan dictadores.

PILAR SIETE. RECONCILIACIÓN DE VERDAD.

¿Cómo sería? Sería un país donde el que se equivocó puede reconocerlo sin que lo destruyan. Donde el que tuvo razón tiene la grandeza de no restregarlo. Donde nos sentamos a la misma mesa no porque nos amemos, sino porque Nicaragua nos necesita juntos. Donde miramos hacia adelante sin negar lo que quedó atrás.

Este es el pilar más difícil y el más importante.

Nicaragua es un país fracturado. Heridas entre sandinistas y antisandinistas desde 1979. Heridas entre la vieja diáspora y el nuevo exilio. Heridas entre los que se fueron y los que se quedaron. Heridas entre los que resistieron en silencio y los que colaboraron para sobrevivir.

Nicaragua lleva medio siglo atrapada en una pelea con fantasmas. El régimen necesita un enemigo mu**to para justificar su existencia. Mientras celebran muertes de hace setenta años, el pueblo sigue empobrecido bajo su revolución. Es hora de dejar de pelear con cadáveres y empezar a construir para los vivos.

Reconstruir Nicaragua requiere algo más grande que tener razón. Requiere sentarse a la mesa con el que se equivocó y construir juntos. No porque se lo merezca. Sino porque Nicaragua lo necesita.

La reconciliación no significa olvidar. Significa reconocer la verdad y caminar hacia adelante a pesar de ella. Que el que siempre tuvo razón tenga la grandeza de no restregarlo. Y que el que llegó tarde tenga la honestidad de reconocer que otros caminaron primero.

Sin esa reconciliación, el día después de Ortega será el primer día de una nueva guerra entre nosotros. Y ya basta de guerras. Ya basta de ciclos. Ya basta de repetir la misma historia esperando un resultado diferente.

EL PLANO COMPLETO.

Siete pilares. Así sería:

Soberanía que sea nuestra y de nadie más. Economía que funcione para todos y no para una familia. Energía que no dependa de favores. Un ejército que sirva al pueblo y no al poder. Justicia que sane sin destruir. Educación que forme ciudadanos libres. Y reconciliación que nos permita caminar juntos aunque vengamos de caminos distintos.

No es perfecto. Ningún plano lo es antes de empezar la construcción. Pero es infinitamente mejor que llegar al día después con las manos vacías y la rabia llena.

LA DIFERENCIA.

Otros negocian en secreto y le piden a una potencia extranjera que los instale. Nosotros publicamos el plano en tu cara para que lo leas, lo cuestiones y lo hagas tuyo.

Otros redactan documentos que el pueblo no puede ver. Nosotros construimos con el pueblo desde el primer ladrillo.

Otros quieren que Washington les dé la silla. Nosotros construimos la silla para que el pueblo decida quién se sienta.

Otros construyen de arriba hacia abajo. Nosotros construimos de abajo hacia arriba.

¿Quién es la élite en nuestro movimiento? Vos. El nicaragüense que se registró con su cédula. El que no le pidió permiso a nadie para construir. El que no espera que un gobierno extranjero lo siente en una silla. Vos sos la élite. No un grupo de hombres negociando tu futuro en una oficina.

A VOS QUE LEÉS ESTO.

Si solo querés leer y seguir de largo, está bien. Nadie te obliga. Podés volver a tu scroll, poner tu reacción y seguir esperando a que otro resuelva.

Pero si algo adentro tuyo se movió. Si leíste estos siete pilares y pensaste: así sí, así me gustaría vivir. Si estás cansado de solo denunciar y querés empezar a construir. Si creés que Nicaragua merece algo mejor que un trono eterno y una oposición que negocia en secreto.

Entonces mandá un mensaje al WhatsApp: 1 786 960 4180. Mandá tu identificación con foto. Tu identidad está protegida. Miles ya lo hicieron. En casi todos los países donde hay nicas. Incluyendo dentro de Nicaragua.

No te estoy pidiendo que me sigas. Te estoy pidiendo que construyas conmigo. La diferencia es enorme.

El que sigue busca un líder. El que construye busca un plano. Yo no soy tu líder. Soy tu albañil. Y este es nuestro plano.

No necesitamos más Guaidós. No necesitamos más juntas secretas. No necesitamos más caudillos. Necesitamos albañiles.

Ladrillo por ladrillo. Esto se construye.

Pasame un ladrillo.

Desde Miami, con el corazón en Nicaragua.

Álvaro Somoza Urcuyo
Alianza por la Libertad de Nicaragua

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P O 481 1825 Ponce De Leon
Coral Gables, FL
33134

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