24/03/2026
Hoy recordamos el aniversario del as*****to de Óscar Arnulfo Romero, pastor del pueblo y voz de quienes no tenían voz.
Un día como hoy, mientras celebraba la eucaristía, fue silenciado por denunciar la injusticia, la violencia y la represión que vivía El Salvador. Su palabra valiente incomodó al poder, pero sembró esperanza en el corazón de un pueblo que sigue luchando por justicia y dignidad.
Romero no murió, se multiplicó en cada persona que levanta la voz frente a la desigualdad, en cada joven que no olvida la historia, en cada comunidad que resiste.
Recordarlo es también comprometernos: a no callar, a no olvidar, a seguir construyendo memoria histórica para que nunca más se repitan estos hechos.
“Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño.”
Hoy, más que nunca, su legado vive. ✊🏽🌹