07/05/2026
MENSAJE EN EL DÍA DEL SOLDADO SALVADOREÑO.
Nosotros, EL CUERPO DE GENERALES EN SITUACIÓN DE RETIRO:
Considerando:
1. Que el siete de mayo es una fecha trascendental en la vida nacional; es una ocasión especial para homenajear al soldado salvadoreño y para reconocer el rol histórico de la Fuerza Armada en la defensa del país.
2. Que el papel que desempeña cada soldado merece ser reconocido por la sociedad en general, dado que su labor estoica en favor de la nación, hace posible la supervivencia misma del estado.
3. Que la existencia de la Fuerza Armada, en sus 202 años de defender la república, marca un hito histórico que no tiene comparación. Cuando se creó el Estado de El Salvador el 12 de junio de 1824, previamente se había organizado la “Legión de la Libertad”, el siete de mayo de 1824, bajo el liderazgo del general Manuel José Arce, notable estadista de esa época.
Felicitamos a cada soldado en esta fecha especial, en donde sea que se encuentren, en el país o en el exterior, en su cuartel o en las calles y veredas a lo largo del territorio nacional; nuestro saludo es para los hombres y mujeres que visten el uniforme militar.
Especial mención para quienes están cumpliendo con el servicio militar, y, para el cuadro de oficiales y suboficiales que hacen de la carrera militar su profesión.
La ocasión es propicia para felicitar también a los veteranos militares, quienes guardan en su memoria esos años en que sirvieron a la patria de la mejor manera, como abnegados y valientes soldados salvadoreños.
Saludamos a la Fuerza Armada porque hoy conmemora un aniversario más; reconocemos su pasado glorioso y su presente exitoso, y le auguramos un futuro brillante en beneficio de la nación salvadoreña; creemos que es una institución granítica, eficaz, eficiente, victoriosa y honorable, perfil que ha mantenido tenazmente a lo largo de estos 202 años de existencia.
Estamos seguros que está organizada, equipada y entrenada para cumplir con su misión constitucional de defender la soberanía e integridad territorial, además de otros roles que se le asignan para la defensa, seguridad y desarrollo del país.
Valoramos el sacrificio de los héroes que dieron su vida en cumplimiento del deber, la nación está en deuda con cada uno de ellos; resaltamos que de manera valiente y con mucho coraje, dieron cumplimiento con su juramento a la bandera, sirviendo al estado aún a costa de sus vidas.
Fue su aporte en función de la libertad, el desarrollo, la democracia, el bienestar y la seguridad del pueblo salvadoreño, eso no se olvida, ni se tergiversa, ni se vilipendia, en respeto a esa sangre derramada por estos nobles soldados salvadoreños.
Pedimos al pueblo salvadoreño que confíen en su Fuerza Armada, que es una institución permanente, profesional, apolítica y no deliberante; les ratificamos que cada soldado que ven por doquier a lo largo del país, es digno de confianza, dado que ha sido equipado y entrenado para servir, proteger y ayudar a la población en general.
La historia del país así lo demuestra.
VIVA LA FUERZA ARMADA, VIVA EL SOLDADO SALVADOREÑO
San Salvador, siete de mayo del 2026