03/03/2026
Adrenalina, alegría, rabia, pena… y mil emociones más se viven en un juego, sin importar el deporte. Hoy fue el baloncesto quien nos hizo sentir cada una de ellas. Aunque no se ganó el juego final, nos llevamos algo más grande: el aprendizaje. La victoria del primer juego nos recordó de qué estamos hechos, y la derrota del segundo nos enseñó en qué debemos crecer. Porque como bien dicen por ahí… perdimos el juego, pero ganamos experiencia. Jugaron espectacular, pero más importante aún, jugaron con el corazón. Y eso vale más que cualquier marcador.
Estoy profundamente orgullosa de ustedes, no solo por cómo están creciendo en el deporte, sino por cómo están creciendo como personas. Y eso, mis campeones, es la verdadera victoria.
🙏🏽❤️🏀🦁🔥💪🏼🫰🏻