27/05/2026
HOMENAJE AL ARQUITECTO SUIZO ARNOLDO RUSKA MUSCHETTY✨
La Sociedad de Beneficencia de Yungay representada por su presidenta del Directorio Dra. Guillermina Alegría Arévalo, miembros del Directorio y trabajadores en su conjunto, rinden homenaje al Arq. Suizo Arnoldo Ruska , un ilustre personaje que diseñó y construyó el Cementerio General de Yungay.
La finalidad de este transcendental homenaje es reconocer, valorar e incentivar el conocimiento de la nuestra historia y cultura. Es importante y necesario que nuestros niños conozcan y valoren este legado, con lo que promoveremos en las nuevas generaciones su conservación y preservación de este espacio tan importante que es admirado y valorado por propios y extraños
"En lo alto de la antigua ciudad de Yungay, se levanta el histórico Sitio Arqueológico de Huansakay, testigo milenario de nuestra identidad y símbolo de la historia viva del pueblo yungaino.
Hace más de tres mil años, en este mismo lugar, los antiguos Yungas levantaron una gran fortaleza con muros de piedra tallada. Fue el corazón del poderoso Reino de los Yungas, gobernado por el rey Kuismanko, quien llegó a formar parte de la nobleza del Inca Pachacútec.
Pero entre los años 1385 y 1390, un alud de grandes proporciones destruyó Yungaypampa y el castillo de Huansakay, cubriéndolos bajo tierra. Aun así, su legado nunca desapareció.
Siglos después, el sabio Antonio Raimondi visitó el lugar y lo describió como un sitio de belleza única y valor histórico incalculable.
“A fines del siglo XIX, el médico yungaino Don Anacleto Figueroa donó al pueblo su propiedad del Mogote Huansakay. La imponente belleza del lugar inspiró al arquitecto suizo Don Arnoldo Ruska Mushchetty, el 29 de enero de 1891 presentó los planos para edificar el Cementerio General de Yungay, utilizando las piedras talladas del antiguo castillo preincaico.
Un año después, el director de la Beneficencia, Don Francisco Torres, autorizó el inicio inmediato de la obra, con apoyo del coronel yungaino Fabian Osorio. Para 1897, ya se había avanzado hasta la tercera plataforma, inaugurándose en dicho año el emblemático arco de entrada, el mismo que colapsó con el terremoto alud de 1970, posteriormente fue reconstruido y hasta la fecha embellece el cementerio.
Arnoldo Ruska, nacido en Suiza en 1840, llegó a Yungay en 1878, emigró hacia Perú a los 38 años, encontró su segunda patria, donde formó su familia, se casó con la yungaína Rosa María Lago Terry, radicando en Yungay desde 1878, falleció en junio de 1,903 y sus restos descansan desde 1933 en el mausoleo ubicado en la tercera plataforma del cementerio, donde reposa eternamente el arquitecto que tanto amó a nuestra provincia.
La Sociedad de Beneficencia Pública de Yungay asumió la administración total del Cementerio hasta el año de 1970, el área administrada por la Beneficencia fue más de 9 hectáreas que abarcaba tanto la zona arqueológica como el antiguo hospital San Ignacio, la misma que colinda con la quebrada Santa Rosa, que en la actualidad también es llamada quebrada de Utcush.
Después del sismo Alud del 31 de mayo de 1970, la situación de la propiedad de los terrenos del Sitio de Wuansakay, el cementerio y el antiguo Hospital San Ignacio que administraba la Beneficencia; fueron íntegramente considerados CAMPOSANTO siendo, en consecuencia, declarados intangibles y preservados de actos depredatorios mediante Resolución Suprema Nº 005-77-ORDEZA de fecha 12 de Octubre de 1977
El cementerio fue construido sobre cinco plataformas de piedra, con escalinatas talladas a mano y una disposición circular que simboliza la eternidad. En su cima, en 1966, se erigió la majestuosa escultura del Cristo Monumental de Yungay, obra del escultor yungaino Filomeno Melgarejo Malpica, como emblema de fe y esperanza.
Tras el trágico alud del 31 de mayo de 1970, este lugar se convirtió en un lugar sagrado preservando para siempre la memoria de miles de yungainos que partieron en aquel fatídico día.
Hoy, la Sociedad de Beneficencia de Yungay continúa preservando este espacio histórico, cultural y espiritual, símbolo de fe, esperanza e identidad de nuestro pueblo.
Huansakay, no solo guarda a nuestros antepasados, sino también la esencia viva de Yungay.
Cada acción de conservación es un acto de respeto: mantener limpio este lugar es honrar la historia, la memoria y la fe de nuestro pueblo.
¡Todos juntos lograremos proteger, defender y conservar el Campo Santo de Yungay!
Nuestro sincero agradecimiento al Ing. Francisco Mendez Melgarejo por la información brindada para este homenaje, de igual manera al Prof. Javier León León por las fotos compartidas. Apreciamos su colaboración."