Queremos un país democrático, soberano e integrado donde se respeten las identidades históricas de los pueblos que nos dieron origen.
2. Somos parte de una de las civilizaciones milenarias del mundo y desde nuestra realidad, nos cabe abordar los retos y dificultades así como las ventajas y oportunidades que nos ofrece la humanidad globalizada.
3. Queremos transformarnos en una Nación moderna e i
ndependiente en que podamos disfrutar los avances de la cultura, ciencia y tecnología, sin exclusiones ni desigualdades.
4. Apostamos por una verdadera democracia, participativa, radical, ejemplar y sin exclusiones. En ella, no reconoceremos enemigos sino adversarios. Somos, pues, los que nos identificamos con la necesidad de un nuevo derrotero hacia el desarrollo integral y un progreso original, de tradición e identidad ciudadana, patriótica, socialista, humanista y solidaria.
5. Reivindicamos la necesidad de un Estado Democrático, soberano, promotor del desarrollo y la justicia social, con autoridad, respetado, eficiente y descentralizado. Que trate a todos por igual, capaz de desterrar y sancionar drásticamente la corrupción, el clientelaje y la presión de los grupos de poder.
6. Reconocemos las potencialidades de nuestra economía cuando esta favorece la innovación, la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales, el sentido de una verdadera emulación empresarial y cuando ella está al servicio de los y las ciudadanas. Hay desarrollo sostenible cuando crece la actividad económica combatiendo la desigualdad y la pobreza, respetando el ambiente, en el marco de un Proyecto compartido, impulsor de las fuerzas productivas y de relaciones armoniosas con el mundo del trabajo.
7. Por eso alentamos, la inversión privada y pública, nacional y extranjera, en función de los intereses nacionales, el desarrollo equilibrado de los mercados, el respeto de los derechos laborales y sociales de los trabajadores, la mejora del sector informal urbano y la mayor capacidad adquisitiva de la gente con menores ingresos, sobretodo en el medio peri urbano, rural, andino y amazónico. Pugnamos, en consecuencia, por una mayor igualdad que, en la economía, se ayuda con una reforma tributaria basada los principios de igualdad y equidad.
8. Provenimos de diversas canteras y generaciones políticas. Ellas se forjaron en diferentes tiempos y circunstancias en la lucha por la justicia social y la liberación nacional. Nuestras convicciones y voluntad política acumulada están al servicio de nuestro pueblo y permanecen reverdecidas y apuntan al futuro con el aporte de las nuevas generaciones y actores sociales emergentes.
9. Por nuestra experiencia, aciertos y errores, no suscribimos ningún tipo de fundamentalismo doctrinario ni liderazgo caudillista y mesiánico. De allí nuestro rechazo a la vesania del terror venga de donde venga. Creemos que la lucha por la igualdad y creación de más riqueza para conseguir el bienestar de todos los peruanos se gesta mediante la más grande unidad política y social, preservando y ampliando los avances compartidos con democracia y tolerancia, lo que enriquece nuestro proyecto político de construir un porvenir con futuro y prosperidad.