03/12/2024
Dos historias un mismo final.
Allá por los años 60 del siglo pasado, se hacía los trabajos de la carretera que hoy tiene nuestro pueblo, bajo el régimen de la república, método instaurado por un presidente peruano de apellido Leguía.
Por está razón todos los ciudadanos mayores de edad deberían prestar servicio trabajando en la construcción de cualquier obra pública, en este caso la carretera.
Sucedió que un ciudadano fue a trabajar, pero su hermano, se tomó el día libre y la pasó tomándose unas chichas en la cantina de una conocida chichera.
Cuando regresaban en la tarde al ver a su hermano en estado etílico se sacó el cinturón y le aplicó unos cuantos cinturonazos reclamándole su actitud por no acudir al trabajo comunal.
Esto fue observado por el gobernador quién presurosamente acudió al puesto policial y dio cuenta que dos hermanos estaban peleando en la calle, el policía de turno acudió presuroso y cogió por el cuello al supuesto agresor, este al resistirse recibió tremendos golpes de parte del policía.
La broma que supuestamente le estaba haciendo a su hermano culminó con el encierro de 24 horas del agresor, Cuando regresó a su casa estaba todo adolorido por lo que su familia al revisar su cuerpo encontró que había huellas del maltrato físico.
Molestos por la actitud del policía fueron a reclamar al sargento jefe del puesto policial quien al ver las huellas del maltrato decidió tomar cartas en el asunto y le dio un documento para que lo presente en la provincia de Otuzco.
En el otro caso se trataba de una pelea entre una vendedora y una compradora, la compradora alegaba que había ido a comprar un sol de pan con un billete de 500 soles de aquella época, la vendedora negaba este hecho y decía que el billete solo era de 5 soles y que le había dado su vuelta, esto motivó una tremenda pelea entre las dos señoras.
La compradora supuestamente sintiéndose agredida fue a denunciar el hecho al puesto policial y recibió un documento para presentarlo en el juzgado en Otuzco, de dónde vino la orden de capturar a la agresora y remitirlo a la provincia donde quedó detenida.
Llevaba un mes ya detenida la señora en la provincia de Otuzco, cuando sucedió la agresión del policía al hombre con que inicié la historia.
Dispuesto a obtener justicia se juntó con el padre de la detenida y junto a su esposa decidieron hacer el viaje Otuzco, salieron de madrugada y cuando el día les amanecía llegaron a Pampa Grande, donde encontraron un camión que estaba cargando madera, decidieron aprovechar la movilidad para evitarse el camino y se subieron al camión acomodandose encima de la madera.
Cuando el camión arrancó solo transitó un par de cuadras, y terminó volcándose matando a los dos cuestinos y dejando mal herida a la señora que estaba en avanzado estado de embarazo.
La noticia voló y rápidamente los familiares de los fallecidos en el distrito de la Cuesta se enteraron, empezó el vía crucis para traer a los fallecidos a la tierra que los vio nacer, a mediodía salieron rumbo a la provincia de Otuzco, a dónde llegaron a media noche, era una gran caravana, pues pensaban traerlo cargados.
Un cuestino, familiar de los fallecidos ofreció su microbús y él fue a la provincia y recogió los cadáveres ya en su ataúd y junto con los demás familiares , hizo el recorrido, de Otuzco a Pedregal de ahí a Simbal y finalmente a la Cuesta.
La carretera todavía no llegaba a la Cuesta, llegaba solo al sector de las tinas y de ahí la gente cargó a los dos cadáveres, siguiendo la tradición, fueron tres días de velorio y finalmente se los enterró en una misma fosa lado a lado, y este fue el epitafio final con que termino esta historia.
De quién estoy hablando? Los protagonistas fueron Juan Rodríguez, Abraham García vilca y las damas qué protagonizaron la pelea Rufina Rodríguez y Rosalía Rodríguez, el policía un señor de apellido Loja Mori y el sargento el señor Paiva. Quizá a muchos les resulte conocida esta historia.
Diciembre 2 del 2024.