El Partido Político Alianza Ciudadana (ALCI) constituye un ambicioso y patriótico proyecto ético y cívico destinado a evitar la peligrosa dispersión de los votos ciudadanos independientes, históricamente correspondientes al centro político Alianza Ciudadana (ALCI)
Bajo la denominación de “Partido Político Alianza Ciudadana” (ALCI) se encuentra constituido por las disposiciones de la Constituci
ón Política de la República del Perú, la ley de Partidos Políticos, del presente Estatuto y sus Reglamentos, además de las disposiciones legales aplicables. El “Partido Político Alianza Ciudadana” (ALCI) constituye un ambicioso y patriótico proyecto ético y cívico destinado a evitar la peligrosa dispersión de los votos ciudadanos independientes, históricamente correspondientes al centro político y social peruano, que aspira a ser esencialmente incluyente y no excluyente, auténticamente representativo de un amplio espectro ciudadano plural de hombres y mujeres de todas las edades, orígenes y situaciones, que pueda asegurar la pulcra elección y la acertada conducción de coherentes regímenes constitucionales peruanos, capaces de garantizar a la Nación un democrático, eficiente y honesto “Desarrollo en Libertad” inspirado en la “Plena vigencia del Derecho y la fraterna Solidaridad Social”, ubicado dentro de un marco conceptual basado en los sabios principios rectores de la “Unidad en la Diversidad”, con “una inspiración doctrinaria de carácter esencialmente plural, diversificada y aglutinante”. Loables propósitos, los mencionados, “que la ciudadanía insistentemente reclama”, decepcionada, como se encuentra, de las peligrosas presiones derivadas de una lamentable informalidad generalizada en todos los órdenes de la vida nacional, la que corrompe la moral colectiva, debiéndose tener presente que, en la fecha de constitución de éste Partido Político, dentro del marco de las lamentables consecuencias que de esta penosa situación anómala se derivan, el 97% del electorado peruano no milita, lamentablemente, en ninguno de los actuales veintiocho Partidos Políticos oficialmente existentes en la Republica; y
c. Propósito complementario esencial, respecto de lo anteriormente expresado, en relación con las finalidades de la propuesta Alianza Ciudadana, (ALCI), será el de contribuir a la formación de una conciencia cívica nacional orientada a la divulgación de la urgente necesidad de motivar, a los ciudadanos y ciudadanos peruanos, a estimular su participación activa, personal y colectiva, en la vida institucional de la República, a través de su intervención directa y entusiasta en la dinamización de organizaciones cívicas y partidarias democráticas, tratando de que el número de estas sea creciente y razonablemente reducido, hasta llegar a un ideal, numéricamente mínimo, de grandes e importantes Partidos Políticos Democráticos, que terminen aglutinándose en un espacio organizacional de un centro político de inspiración conceptual democrática, de ancha, plural y contemporánea base doctrinaria, acompañado, a ambos lados de los extremos del espectro político, de otros diferentes Movimientos de Opinión Ciudadana, afines a sus diversas diferentes tendencias ideológicas, alejadas de una ubicación plural centrista de inspiración plena y auténticamente democrática. Tan ambicioso aporte cívico, el antes descrito, del pétreo fortalecimiento de la estructura político-partidaria peruana, lo consideramos esencial para el logro exitoso del futuro nacional, ciertamente requerido como fórmula indispensable para alcanzar la buscada aspiración social de la felicidad colectiva peruana, basada en una equitativa Justicia Social, sustentada en las tesis conceptuales, expresadas en los párrafos precedentes del actual documento, en relación con las ideas orientadoras de la “Unidad en la Diversidad”; de la “Conversión de los Espectadores en Actores”; del “Desarrollo en Libertad”; de la “Plena Vigencia de la indispensable Moralidad Pública y Privada en la Vida de la Comunidad” y de la convicción de que, al final de cuentas, el buscado “Gran Cambio”, nacionalmente deseado, está constituido, simplemente, por la elemental “Suma de Todos los Pequeños Cambios” requeridos, los que deberían efectuarse, obviamente, dentro del marco de las serenas y sabias normas conceptuales inspiradoras y orientadoras del lúcido sistema democrático contemporáneo.