15/01/2026
GUSTAVO GORRITI EL PRINCIPAL ENEMIGO DEL PERÚ
Artículo: USAID, ONGS y GORRITI ATACAN al Perú!!
Por: M Bianchi
El Instituto de Defensa Legal, o IDL, es una ONG caviar liderada por Gustavo Gorriti, fundada por Ernesto de la Jara Basombrío, en 1983, y tuvo como supuesto objetivo inicial representar la pésima respuesta del Estado peruano frente a los actos de violencia ejercidos por Sendero Luminoso. En el año 2000, cambia su junta directiva, quedando conformada por Carlos Basombrío Iglesias, como presidente, Ernesto de la Jara Basombrío, como vicepresidente, los abogados conocidos por la defensa de terroristas Carlos Rivera Paz y Ronald Gamarra Herrera, así como la ex alcaldesa de Lima Susana Villarán, entre algunos otros. Con ello, la hoja de ruta del IDL vira hacia la extrema izquierda. Es en el contexto del año 2000 que Gustavo Gorriti, aterriza en la política peruana presencialmente, para hacerse cargo de la caída de Fujimori, y luego de haber sido declarado persona no grata por la prensa panameña.
Gustavo Gorriti innocula el VIH al torrente sanguíneo de la política peruana. Se inicia como el Rasputín de Alejandro Toledo en la marcha de los cuatro suyos. Él es un operador político de George Soros, aquel desestabilizador internacional de soberanías nacionales, el mismo que aportó un millón de dólares para dicha marcha. A partir de ese momento, Gorriti influye en las políticas públicas de todos los gobiernos peruanos, y en las líneas editoriales de ciertos medios de comunicación. Gorriti y el IDL, establecen siete líneas de trabajo: En el campo jurídico (a nivel nacional e internacional), capacitación (ideologización), acciones de incidencia política en políticas públicas que incluyen al sistema nacional de justicia, comunicaciones (prensa, radio, televisión e internet), constitución y fortalecimiento de “redes” (aliados), nacionales e internacionales, publicaciones y supuestos diálogos entre el Estado y la sociedad civil.
El financiamiento del IDL proviene principalmente de la Open Society de George Soros, cuyas donaciones están registradas en la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI), reportándose que Soros envía dinero, desde el 2005 a la fecha. Veamos: Entre los años 2012 y 2016, las mayores donaciones que recibió el IDL provinieron de los bolsillos de Soros, por una cantidad mayor a US$ 3 millones. Cabe señalar que, en los últimos años, Soros ha invertido US$ 14,900 millones con la finalidad de incidir en el gobierno de los países cuyos recursos naturales le interesa obtener, en áreas vinculadas al progresismo económico, “salud” sexual y reproductiva (promoción del ab**to), educación (promoviendo la ideología de género, lobby lgtbi y feminismo), reforma judicial (captura del sistema judicial de los países) y periodismo (prensa alineada a su agenda), por ello no resulta extraño que en Perú, la huella de Soros esté marcada en la línea editorial de varios medios de prensa, abanderados de la ideología de género y la promoción del lobby lgtbi. Por supuesto, estas son ideas y políticas públicas que Gorriti y el IDL promueven siguiendo los dictados de su jefe Soros.
El financiamiento de Soros incluye a IDL Reportero, dirigido por Gorriti. A este medio de prensa, Soros le donó US$ 1.3, entre los años 2016 y 2019, destinados a financiar el “periodismo independiente” y el “programa institucional”. Por ello, no es casualidad que IDL Reporteros, convenientemente, haya “destapado” la corrupción en el Poder Judicial, que generando una crisis política, motivó que el Consejo Nacional de la Magistratura sea desactivado, para dar paso a la Junta Nacional de Justicia integrada por caviares funcionales, en cuya conformación IDL tuvo injerencia directa, tal como se evidencia en una carta de fecha 19 de diciembre de 2019, que esta ONG dirigió a Walter Gutiérrez, como Presidente de la Comisión Especial a cargo del proceso de selección de los miembros de la Junta Nacional de Justicia, en donde solicita que se posterguen las entrevistas personales a los postulantes así como el protocolo de entrevistas.
El financiamiento de Soros y su Open Society, cuyos encargados en Perú, serían los caviares Aldo Panfichi y Carlos Monge, se extiende a otras organizaciones que operan en nuestro país, tales como: Transparencia (cuyo Consejo Directivo incluye a Rosa María Palacios), Instituto de Estudios Peruanos (IEP), Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), en cuya asamblea figuran Rosa María Palacios y Gustavo Gorriti, la Asociación de Servicios Educativos Rurales (SER), APRODEH, Proética (de la cual participa José Ugaz), Calandria, Comunidad Andina de Juristas y otras ONGs caviares. Resulta irónico saber que el mayor benefactor de Gorriti y el IDL sea un personaje como Soros, que es inversionista de Graña y Montero en Nueva York, y que coincidentemente el estudio Ugaz defienda a los acusados por el caso Lava Jato.
La incidencia política de Gorriti y el IDL ha cobrado mayor influencia desde el gobierno de Valentín Paniagua. El IDL no es una ONG tradicional, sino que es un verdadero grupo político que ejerce un poder real en el Perú y que se sienta a negociar con cada gobierno de turno, las áreas de influencia sobre las que incidirán, usando para ello la captura que ejercen sobre el sistema judicial, para lo cual vinieron usando a la ONG JUSDEM, institución encargada de “capacitar” jueces ideologizándolos con la agenda caviar. Tengamos en cuenta que la incidencia política de IDL, también implica el aplicar el lawfare sistemático a sus opositores políticos y a los magistrados que no se someten a sus intereses, como fueron los casos de Pedro Chávarry y Tomás Gálvez; utilizando para ello a los medios de prensa que pertenecen al grupo Comercio, como es el caso del diario “La República”. Estamos ante una maquinaria del lawfare, que usa al sistema judicial como instrumento de persecución política, tanto en la fiscalía como en el Poder Judicial, contando con jueces que estarían resolviendo según los dictados de IDL y con fiscales funcionales a su manejo del poder político como son los casos de Domingo Pérez y Rafael Vela, que han llevado el caso Lava Jato con claros indicios de favorecimiento a los intereses de Odebrecht y al Club de la Construcción, dilatando las investigaciones y permitiendo la impunidad. Además, es pública la defensa de Gustavo Gorriti a Odebrecht, pidiendo que pese a todo, se les deje seguir operando en nuestro país.
El financiamiento de George Soros a IDL y a las otras organizaciones con las que articula toda su agenda, tiene como objetivo derrocar a cualquier gobierno democrático, desestabilizar la soberanía nacional y someterla a la agenda globalista mundial, para apropiarse de sus recursos naturales. George Soros, Gustavo Gorriti y el IDL son enemigos del Perú, y este es básicamente su modus operando.