02/03/2021
A falta de seis semanas para las elecciones presidenciales del Perú, y a punto de ingresar a la recta final de la campaña, como nunca, no se tiene definidos a los posibles candidatos que pasarán al ballotage o segunda vuelta.
Esto se debe a la campaña sui géneris producto de la pandemia, que incrementa la apatía hacia las elecciones, porque la población está preocupada por otros temas más urgentes como su salud.
En noviembre del 2020, luego de la vacancia de Vizcarra, se observaba dos tendencias fuertes: La izquierda aglutinada en torno a Verónica Mendoza y la derecha en torno a Keiko Fujimori. Se veía venir la pérdida del centro por parte de Forsyth, quien no iba a aguantar el fragor de una campaña presidencial y por lo tanto se vislumbraba la disputa de la segunda vuelta entre Keiko y Verónica; puesto que tanto Guzmán, (quien venía quemado -literalmente- por haber escapado de un incendio que descubría su infidelidad) y Acuña, candidato a los memes más furtivos por ser una caricatura de sí mismo, y además, por haber asegurado estar en contra de la segunda vacancia de Vizcarra, pero luego permitir que su bancada vote a favor, se descalificó de inmediato.
Sin embargo, empezando el mes de marzo, vemos que Keiko no es la única representante de la derecha ultraconservadora, sino que se disputa ese espectro tanto con De Soto como con López Aliaga, quien despierta más simpatías que la hija del dictador. Esta lucha por ser el representante de la derecha puede generar varios escenarios: Que López Aliaga llegue a la segunda vuelta, o que ninguno de los tres llegue si se anulan mutuamente (De hecho, Keiko está intentando sacarlo de carrera a través del Jurado Electoral).
Lo que también se advierte, es que el centro, un poco corrido hacia la izquierda, que no pudo ser capturado por Acuña ni Guzmán, ha sido copado por Lescano, quien ha sabido desmarcarse tanto de las figuras arcaicas de su partido, como de sus correligionarios que promovieron el golpe. Sin embargo, es complicado que pueda seguir así en la recta final, donde los golpes y tropiezos vendrán de su propio partido.
Así las cosas, si no pasa un acontecimiento radical en el último mes de campaña, podemos asistir a una segunda vuelta disputada por alguno de los tres con posibilidades: Lescano, Mendoza y López Aliaga, en cualquiera de las combinaciones posibles.