21/11/2017
Perfección no es todo. Es más una del ego que del corazón. El amor no exige perfección, el amor exige amor. Dios se esconde detrás de una maraña de imperfecciones. El se oculta de los perfeccionistas, envidiosos y competitivos. El busca a los que desean la simplicidad del amor.
Cuando aumentamos nuestra capacidad de amar, aumentamos nuestra capacidad de sentir.
La forma puede desaparecer, puede destruirse y la esencia debe permanecer. Esta será una prueba. El sabio nos hará pasar por esta prueba, la esencia permanecerá allí en forma perfecta. Si ante la adversidad permanecemos firmes, determinados, significa que estamos capturando la esencia.
Sólo la humildad puede eliminar nuestras cadenas sutiles, y por eso la sentimos como un trabajo profundo, algo que penetra en nuestro corazón como un líquido antiséptico que va quemando el virus del ego.
Cuando sintamos la profunda necesidad de conocer aquello que es definitivamente superior. Cuando sintamos el deseo profundo de conocer la realidad en su máxima profundidad, eso será fé. La fé es la que nos va a llevar a descubrir la raíz misma de toda existencia.
Srila Atulananda Acarya