25/09/2025
Venezuela después de 7 años.🇻🇪🇻🇪🇻🇪
Recientemente viajé a Venezuela, mi tierra amada, que nunca imaginé dejar. Salí en 2018, obligado por la fuerte crisis política, económica y social que atravesaba el país. Les confieso que estaba muy renuente y negativo sobre Venezuela por la imagen que tenía antes de salir. A esto le sumamos que todo venezolano que ha salido al exterior malpone nuestro gentilicio y nuestra costumbre de buen ciudadano. Decía: "No quiero imaginar cómo está mi Venezuela, si esto es lo que está saliendo".
Bueno, tomé la decisión de viajar por mi familia, a la cual extrañaba un montón: ver a mi padre y visitar los restos de mi madre, a la que perdí mientras estuve fuera y no pude cumplirle el deseo de volver a abrazarla. Fueron meses de mucha ansiedad, emociones, recuerdos y pensamientos que me inundaron hasta el día del viaje. No sabía cómo reaccionaría al volver, al ver a mi familia, al ver la realidad de cómo están luchando y viviendo el día a día.
¡Hasta que llegó el día! "Bienvenidos al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía". Pensé que me quebraría al llegar, pero solo sentí una fuerte energía que me abrazaba, como un hijo que vuelve a su casa y es recibido por el amor de una madre.
A mi familia les daría una sorpresa; solo dos familiares sabían del viaje. Organizaron una reunión a la cual deseaba con mi corazón, así pudieron reunir a toda la familia. Mientras tanto, yo, en todo el camino, contemplaba el trayecto como si fueran solo unos días los que me fui, rumbo a mis Valles del Tuy. Cuando estaba más cerca de llegar a casa de mi familia, sentí una sensación de paz, una calma inexplicable, ya que tenía una ansiedad tremenda antes del viaje y durante el viaje.
Listo, llegué como paracaidista, de sorpresa, y ahí estaban todas esas caras que añoraba con mi corazón volver a ver. Mi sentir era como si no me hubiera ido nunca, con una felicidad inmensa y un agradecimiento con el Señor por permitirme ver a mi familia, aunque algunos ya no estaban, como mi mamá.
Mi viaje era corto, solo de 15 días, y mi mayor intención era tratar de pasar el mayor tiempo posible con mis seres queridos. Durante esos 15 días pude ver la realidad del venezolano que valientemente se quedó en el territorio nacional, pese a todas las dificultades. Durante esos días logré ver una Venezuela diferente, ¡un venezolano diferente!
Pero se preguntarán: ¿cuál era la diferencia ahora? La diferencia es que el venezolano que se quedó y aún lucha, todo esto que ha vivido durante estos años le ha hecho madurar y crecer como ser humano. Ser ese venezolano de conciencia y más humilde, luchador, que se había perdido. Volvió ese gentilicio que nos distingue. Vi a mi pueblo con ese hambre de lucha, con esas ganas de trabajar y superar las barreras. Aunque Venezuela esté muy lejos de una estabilidad económica, los venezolanos salen a dar lo mejor de sí cada día, con ilusión y con la esperanza de que todo va a mejorar. Ya el pueblo no pone sus esperanzas en políticos de ningún bando; sus esperanzas están en sí mismo y en lo que cada uno pueda dar. No se escuchaban quejas ni se hablaba de política; solo es un pueblo bonito con ganas de hacerse un futuro mejor, pese a las dificultades. Si bien la economía ha mejorado mucho, es gracias a ese pueblo valiente que se despierta día a día con esas ganas inmensas de que un día Venezuela sea aquella que todos tenemos en el corazón.
Muchos dirán: "¿Olvidaste el tema político?". Pero en este mensaje solo quiero honrar a ese pueblo valiente y luchador. ¿Y el chavismo, la oposición? Para mí, ya ellos no son venezolanos por todo el daño y el dolor que le han hecho pasar al pueblo.
¿Y por qué no te quedaste, si viste todo bonito como dices? Dios tiene un tiempo para cada quien, y en mi corazón, hoy más que nunca, late con fuerza el regresar a mi tierra. Uno de estos días despertará ese espíritu libertador, ese bravo pueblo que un día se alzó y romperá ese yugo y esas cadenas que los oprimen.
Este mensaje es para ti, mi Venezuela bonita, y para mi pueblo bonito.🇻🇪🇻🇪🫂