13/08/2017
Que bonito mensaje
Ayer Dalia tomó esta foto en Abancay -la avenida limeña. Me evoca tantos pensamientos y recuerdos. Son dos maestras cusqueñas del Colegio Mateo Pumacahua de Sicuani, ahí donde mi padre se inició como maestro. Recuerdo que solía decirme cuando chica: "Ni me vengas a decir que quieres ser profesora. No quiero que te mueras de hambre". Así, sin argucias ni sutilezas, con verbo crudo y duro, me exponía las difíciles condiciones de trabajo de los maestros de mi país.
Veo a estas maestras de colorido traje cusqueño, sonrientes y orgullosas, con las crudas cifras de la desigualdad nacional en sus manos, y recuerdo a cada uno de los maestros y maestras rurales que conocí cuando trabajé en Paruro. Los recuerdo caminando dos o más horas diarias para llegar a sus escuelas, añorando a sus hijos que solo veían los fines de semana, desbordando creatividad para hacer materiales educativos con piedras, hojas y granos porque los del Ministerio no llegaban "tan lejos", inventando y tarareando a la luz de una vela alguna nueva canción para la fiesta de la comunidad o del distrito. Los recuerdo participando en las asambleas comunales para coordinar con los padres la faena para mejorar la cancha, arreglar el techo. Los recuerdo dignos.
Por eso, me resulta inaceptable que este gobierno haya respondido a los más de 50 días de huelga con indiferencia primero, luego con desdén y finalmente con represión y estigmatización. Los maestros han tenido que llegar hasta "la capital" y desbordar las calles para que por fin el Sr. Kuczynski se digne en escucharlos. ¡Y así se llenan la boca hablando de democracia en este gobierno!
En fin, más vale tarde que nunca. Enhorabuena el diálogo previsto para mañana, siempre y cuando se escuche realmente a los maestros, siempre y cuando permita encauzar todas sus demandas. Espero que signifique el reinicio de las labores y -ojalá también- el inicio de un gran diálogo nacional por una educación pública, gratuita, integral, crítíca, intercultural, con maestros y maestras mejor preparados y en mejores condiciones de trabajo como se merecen ellos y nuestros niños.