11/04/2015
Somos una organización política reformista que ha asumido la ideología de la libertad como el fundamento de su pensamiento y de sus propuestas políticas y en consecuencia, defiende, divulga y promueve las ideas y los valores de la vida la libertad y la propiedad.
Somos un movimiento que expande los valores de la libertad, la democracia y el Estado limitado dedicado a sus funciones naturales, la tolerancia, el pluralismo y la solidaridad entre las personas; defiende y fortalece los derechos, las libertades y la dignidad adherentes al ser humano; reconoce al Estado de Derecho como el medio efectivo para garantizar la convivencia social, la igualdad ante la ley, la seguridad jurídica, la defensa y la protección de la vida, la propiedad privada y los bienes de las personas; promueve, dentro de una economía de libre competencia con respeto a nuestro ambiente, la igualdad y la libertad de acceso a las oportunidades que requieren las personas para convertirse en personas productivas y competitivas, ya sea para obtener buenos empleos o para emprender actividades económicas exitosas.
El combate a la pobreza fundamentado en el compromiso y la responsabilidad personal de superarla a través del estímulo a la educación, al trabajo, a la inversión, a la generación de empleo y de empresas, a la generación de riqueza.
La prosperidad de las personas, además depende de una economía cuyo crecimiento sea sostenido y vigoroso y que proteja el poder adquisitivo de sus ingresos, es decir, que no los empobrezca todos los días, como ocurre en la actualidad.
Para ello, el Movimiento Regional Loreto Libre cree en la libertad económica como la base de las políticas públicas en materia fiscal y monetaria entre otras, cuidando su compatibilidad con los requisitos que debe ofrecer la competitividad del país en un mundo globalizado.
Aspira a una sociedad de emprendedores y de propietarios. Uno de los principios más relevantes de la libertad es el derecho a elegir de las personas, por lo tanto, el Movimiento Regional Loreto Libre promueve la apertura de los mercados a la libre competencia, tanto de bienes como de servicios, con reglas claras y sin más intervención del Estado que la necesaria para evitar distorsiones y abusos por parte de los actores económicos y comerciales contra los usuarios y los consumidores, por lo tanto, está en contra de los monopolios públicos y privados.
La política social no debe inspirarse en resentimientos sociales populistas ni en la ya superada confrontación de clases, sino, en la responsabilidad social de dirigir las inversiones a las personas vulnerables que realmente la requieran para superar las carencias que le impiden ejercer la libertad y acceder a las oportunidades y los beneficios del desarrollo. La ayuda social debe ser directa a los necesitados, eficiente en el logro de las metas, transparente en la rendición de cuentas y temporal para evitar el clientelismo y el parasitismo público.
LORETO LIBRE