04/05/2026
𝐄𝐧 𝐋𝐨𝐫𝐞𝐭𝐨 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐦𝐨𝐬 𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐞𝐨𝐫𝐞𝐬.
Es una vergüenza colectiva.
Tenemos candidatos serios, con trayectoria, propuestas reales y un discurso centrado en salud, educación, producción y dignidad para nuestra gente. Pero los ignoramos.
Elegimos la falsa alegría de un fin de semana sobre el futuro de nuestros hijos. Nos venden pan por un día, y caemos como idi0t@s. Mañana, cuando se acabe la diversión, volverá la misma miseria, los mismos huecos, los mismos hospitales sin medicinas.
La culpa ya no es solo de los malos candidatos. La culpa es nuestra. Porque seguimos votando con el estómago y con las ganas de bailar, en vez de votar con la cabeza y con memoria.
Loreto no se hunde por falta de recursos. Se hunde por falta de dignidad al momento de elegir.
Basta ya de esta ruleta de mediocridad.