24/06/2026
Cada 24 de junio, el Perú celebra el Día del Campesino, una fecha que rinde homenaje a millones de hombres y mujeres que, con esfuerzo y dedicación, trabajan la tierra para garantizar la alimentación de todo el país. Su labor no solo sostiene la seguridad alimentaria nacional, sino que también preserva conocimientos ancestrales, técnicas agrícolas tradicionales y una profunda conexión con la naturaleza heredada de generaciones.
La historia del campesinado peruano está estrechamente vinculada al desarrollo de las grandes civilizaciones andinas. Mucho antes de la llegada de los españoles, culturas como los incas perfeccionaron sistemas agrícolas avanzados, construyendo andenes, canales de irrigación y métodos de conservación de alimentos que aún son admirados en el mundo. Gracias a ese legado, el Perú posee hoy una de las mayores diversidades agrícolas del planeta.
Esta conmemoración tiene sus orígenes en 1930, cuando se instauró el "Día del Indio". Posteriormente, en 1969, durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, la fecha fue renombrada como Día del Campesino, en reconocimiento al papel fundamental que desempeñan los trabajadores del campo en la economía y la sociedad peruana.
Las imágenes conservadas en los archivos históricos permiten apreciar décadas de trabajo agrícola, cosechas, ferias rurales y tradiciones que forman parte de la identidad nacional. Son testimonios de generaciones que, pese a las dificultades climáticas, económicas y geográficas, han mantenido vivo el campo peruano y abastecido de alimentos a millones de familias.
En una época marcada por los desafíos del cambio climático y la necesidad de fortalecer la producción sostenible, la labor del campesino cobra una importancia aún mayor. Su conocimiento de la tierra y su resiliencia continúan siendo pilares esenciales para el presente y futuro del Perú.