No somos libres porque HOY nuestro país esta secuestrado por dinosaurios y corruptos en la política y delincuentes en las calles. Tenemos que recuperar nuestro país, hoy. Las naciones más desarrolladas han progresado porque invierten en capacitar a las personas y acumulan talento. En el Perú no lo hemos hecho así. Dependemos de los recursos naturales y casi nada más. Por eso nuestra economía se de
sacelera apenas bajan los precios de las materias primas en Asia. Eso no es sostenible y debe cambiar HOY. El Perú debe convertirse en el Hub de exportaciones de América del Sur al Asia, continente que será el nuevo centro de gravedad del mundo en los próximos cincuenta años y en el Hub de importaciones, procesamiento, distribución, representaciones, servicios e inversiones del Asia para atender a los mercados de América del Sur. Conectividad, los servicios de transporte de carga, logísticos, y aduaneros, el clima de negocios, la simplificación masiva de trámites, la presencia del Estado en la provisión de servicios empresariales y asistencia técnica para productores agrícolas, la seguridad jurídica y la política comercial, entre otros. Sin embargo, la implementación del enfoque de progreso basado en las personas no será posible si no luchamos contra eso que impide cualquier reforma: la corrupción y la inseguridad ciudadana, males que se relacionan y retroalimentan entre sí. Esta lucha debe ser frontal y continua. Esta visión y esta lucha debe implementarse con el liderazgo del aparato público que fue creado justamente para que todos los ciudadanos puedan dedicarse a sus talentos y sus emprendimientos. Por ello, necesitamos una Reforma del Estado. Necesitamos pasar del Estado que administra la escasez al Estado moderno que administra el progreso.