01/02/2026
Luego de más de dos décadas prófugo de la justicia, la Primera Sala Penal de Apelaciones de Ucayali condenó a Simón Carlos Allcca a 30 años de prisión efectiva por la violación sexual de su hija menor de edad. El caso, ocurrido en el año 2000, expone la crudeza del abuso sexual intrafamiliar.
La justicia llegó tarde, pero llegó. Veintiséis años después de los hechos, el tribunal confirmó la responsabilidad penal del acusado por abusos cometidos los días 17, 18 y 21 de octubre de 2000, dentro del entorno familiar. La víctima tenía apenas 11 años.
Según la acusación fiscal, la menor fue obligada a dormir en la cama de su padre por disposición de su abuela. Allí, durante la noche y bajo amenazas de muerte, fue violentada reiteradamente.
Para la Sala, quedó acreditado que el agresor se aprovechó de su condición de progenitor y de la relación de autoridad y confianza que ejercía sobre ella.
Uno de los puntos más sensibles del proceso fue la retractación formulada por la víctima en diciembre de 2025. Sin embargo, el colegiado fue categórico al señalar que esta versión tardía no desvirtúa la persistencia incriminatoria sostenida durante años, ni los relatos coherentes brindados en etapas cercanas a los hechos.
La sentencia valoró informes médicos y obstétricos que acreditaron la desfloración himeneal, así como el testimonio de la madre, quien confirmó que su hija le reveló el abuso. También se tomó en cuenta que el acusado permaneció prófugo durante años, siendo capturado recién en agosto de 2025, lo que profundizó la revictimización de la agraviada.
La condena de 30 años de prisión efectiva se cumplirá hasta el 22 de julio de 2055, además del pago de S/ 5,000 por reparación civil.