13/08/2025
"LOS PUEBLOS TAMBIÉN SE ENFERMAN"
UN ESTUDIO DESDE LAS ENTRAÑAS DE PUCUSANA, PERÚ
“Pucusana se adaptó a la gente que vino de afuera, cuando era la gente de afuera la que debió adaptarse a Pucusana.”
¿POR QUÉ UN PUEBLO SE AUTOSABOTEA?
▶️ La migración traumática a la costa (1990s) fracturó su tejido social.
"El análisis del trauma en Pucusana se considera el colapso de su economía turística élite (1990-1995) como variable determinante. La migración forzada no solo trajo trauma social, sino que detonó una crisis económica para los residentes por fuga de capitales y estigmatización territorial."
- Contraste datos INEI vs. realidad: Los datos de pobreza extrema (1993) ocultan que Pucusana perdió en 5 años su nicho turístico más rentable, el cual sostenía a familias y negocios (alquileres a $5k USD/año)."
Población cuadruplicada (1981-1993) por desplazados del conflicto armado.
Datos que revelan la herida
Población de Pucusana (INEI):
1981: 3,046 – habitantes... (Principal fuente de ingresos turismo de elite)
1993: 10,102 – habitantes… (Colapso de su economía turística élite) (Creación de Gremio de pescadores)
2000: 12,530 – habitantes… (Principal fuente de ingresos la pesca)
2023: ~18,000 - habitantes…. (Principal fuente de ingresos la pesca)
▶️ El trauma no sanado se hereda: desconfianza, resistencia al progreso.
El problema es pensar que solo se puede vivir del mar sufriendo, cuando el mar podría darnos vida digna, empleo formal, turismo ecológico, formación técnica, y hasta exportación internacional.
> Cuando un joven que organiza un evento cultural recibe una denuncia, cuando un emprendedor es juzgado por intentarlo, cuando el liderazgo se castiga en lugar de nutrirse, el problema no es la persona. El problema es el dolor colectivo aún no sanado.
▶️ La paradoja: Glorifican el sacrificio pesquero, pero rechazan oportunidades nuevas como economías en turismo, acuicultura.
La respuesta es incómoda, pero necesaria: Pucusana se autosabotea.
Se autosabotea porque, aunque no lo digan en voz alta, hay una fe narcisista en muchos por el sacrificio pesquero. Un apego emocional, casi sagrado, a la pesca artesanal como única identidad posible. Esto no se dice, pero se respira: en la resistencia al cambio, en el desprecio al turismo, en la defensa a ultranza de que “así hemos vivido siempre”.
> "Pucusana no necesita olvidar su historia... necesita convertir el ancla del trauma en vela hacia el futuro"