En los viejos tiempos esto era casi como una isla más de Las Perlas, sólo se podía llegar por mar y así se hacían los mandados a Panamá. Ahora todo es mucho más fácil con la carretera, aunque se esté desintegrando. Hay playas a ambos lados de la península: una mira hacia tierra adentro, a la Bahía de Chame y la otra al mar abierto (o al Golfo de Panamá). La playa norte, la que mira hacia adentro,
tiene una vista única a los cerros Chame y Campana. Un poco más allá se ve isla Taborcillo. Aquí el mar es bastante tranquilo y es donde se baña la gente y también donde se practican deportes de viento (ver abajo). Debido a su singular orientación hacia el noroeste, dicen, esta es la única playa del Pacífico (en tierra firme) donde se puede coger el sol en la tarde. Desde aquí se toman los botes para ir al resort en Taborcillo, una isla “privada” por estos lares. La blanca playa del surLa playa sur es menos visitada y el mar es más bravo. Aquí la arena es muy blanca, como en Las Perlas. Desde aquí se puede ver isla Otoque hacia el este. Si empiezas a caminar desde aquí hacia la derecha (en dirección oeste), preferiblemente en marea baja, llegarás 17 kilómetros más tarde a la boca del río Chame y después a El Rompío y Malibú. En teoría, a menos que algún mega-hotel o boca de río crecida se te interponga, te podrías tirar una caminata los 80 km hasta la Bahía de Parita, donde los humedales y los manglares detendrían tu marcha. Entre diciembre y mayo, los meses de verano en Panamá, Punta Chame se convierte en el lugar por excelencia para los que corren por el mar en tablas con cometas, un deporte que se llama kiteboarding. Punta Chame ofrece la mejor playa con el más intenso viento de todo Panamá, haciéndolo el cielo en la tierra para los kiteboarders (“kaitborder”, se dice) . El kiteboarding consiste en andar por el mar amarrado a una cometa gigante a altas velocidades y parado sobre una tabla. Si suena como algo absurdo, lo es, no se te ocurra hacerlo sin entrenamiento previo, más de uno ha quedado con la cara sobre las rocas u otros posibles accidentes. Además es necesario conseguir el equipo, que te va a reducir tus ahorros en por lo menos B/.2000. La comunidad de kiteboarding en Panamá es pequeña pero dedicada y tienen una escuela que opera en los meses de viento aquí en el Hotel Motel Punta Chame, que da clases de kiteboarding y de windsurfing. Pero no hay que hacer nada de eso: basta con tirarse en la arena, viendo el espectáculo de velas y cometas surcando los mares y los aires y culminando el día con un espectacular atardercer sobre los cerros en tierra firme al otro lado de la Bahía de Chame.