11/05/2026
Querida mamá,
Hoy, como cada día, mi corazón se llena de tu recuerdo y de ese amor inmenso que solo tú supiste darme. Aunque ya no te puedo ver ni abrazar aquí en la tierra, siento tu presencia muy cerca, como si estuvieras sentada a mi lado, escuchándome y cuidándome con esa ternura que siempre te caracterizó.
A veces, cuando el camino se hace difícil o siento que me falta tu consejo, levanto la mirada hacia el cielo y sé que tú me estás viendo, que me envías tu fuerza y tu luz para seguir adelante. Gracias por haberme enseñado a amar, a ser valiente y a valorar lo más hermoso de la vida; cada uno de tus consejos sigue vivo en mí, guiando mis pasos.
Me haces tanta falta, mamá. Extraño tu voz, tus abrazos que lo curaban todo, tus risas que alegraban hasta los días más grises. Pero al mismo tiempo, me llena de paz saber que ahora estás libre de todo dolor, descansando en ese lugar hermoso, rodeada de luz, siendo el ángel que siempre fuiste para mí.
Quiero que sepas que te llevo grabada en cada latido, que mi amor por ti no tiene fin ni distancia. Cuídame desde allá arriba, como siempre lo hiciste, y ten por seguro que nunca te olvidaré.
Te amo con toda mi alma, hoy y siempre.
Tu hija que nunca deja de extrañarte. LUPITA ❤️