03/05/2021
ECOMUSEO VALLE DE BANDERAS, NAY.
La Plaza de Armas de Valle de Banderas.
En un informe de obras en el pueblo de Valle de Banderas, el Periódico Oficial del Territorio de Tepic de fecha 27 de septiembre de 1906, cita:
“Se cercó el cuadro de la plaza principal con madera, en una extensión 204.7 metros, por un metro de altura. Se construyeron 16 columnas de madera fina para los faroles del alumbrado, más 4 que se colocarán en las calles inmediatas. Se plantaron 16 árboles denominados “árbol de Fuego” y ocho naranjos”.
La primera plaza se inauguró durante las festividades del 15 y 16 de septiembre de ese año, con el nombre del “General Mariano Ruiz”, entonces Jefe Político del Territorio de Tepic.
Pero el embellecimiento del jardín no paró ahí. Dos años después, se habían sembrado más de 300 plantas de ornato; para regar plantas y árboles, se abrió un “pozo de soga” de 1.5 metros de luz y 10 metros de profundidad que resultó “potable y de sabor exquisito”. Se construyó el “pretil en cuadro” con ladrillo quemado y se levantaron cuatro columnas de madera para los faroles de cada esquina, que llevarían candelabros de hierro fundido. Se construyeron ocho pedestales, dos para cada esquina, donde se colocaron grandes jarrones de adorno y se erigió un kiosco con madera fina, techado con teja plana. Las nuevas obras de la Plaza de Armas Valle de Banderas, incluyendo el kiosco que recibió el nombre de “General Porfirio Díaz”, fueron inauguradas el día 5 de mayo de 1908. Fueron testigos de obras tan importantes los señores José Dosal, Prefecto Político de Compostela y Felipe Gutiérrez, primer Subprefecto Político de Valle de Banderas.
En septiembre de 1911 se instalaron 12 aparatos de cristal alimentados con aceite de coco para alumbrado público. En 1912, Martín Espinosa nuevo Jefe Político del Territorio de Tepic se construyó y tapizaron 777 metros cuadrados del pretil con ladrillo quemado. En 1913 se colocaron 20 bancas armadas con cintas de madera sobre patas y un respaldo de hierro fundido donde lucía majestuosa el águila con las alas abiertas.
En 1951, el pretil de ladrillo quemado fue sustituido por un firme de hormigón, cubierto por “mosaicos” de cemento prensado. Se reconstruyó el viejo kiosco y los faroles de queroseno fueron cambiados por lámparas de dragón que lucían en sus agallas bombillas eléctricas.
Entre 1952 y 1954, durante la segunda administración municipal de Martiniano Trejo, se instalaron bancas de “granito”, donadas por algunas familias del pueblo. En el respaldo de las bancas se imprimió el nombre del donante con su fierro de herrar en el caso de los ganaderos.
Encontrándose muy deteriorado el viejo kiosco porfirista, en 1965, siendo Comisario Municipal don Jesús Quintero, se construyó un kiosco de concreto con una bóveda que por su forma fue conocido como “el sombrero”.
Como parte de los programas del Fideicomiso Bahía de Banderas y la Unión Ejidal, en tiempos de Luis Echeverría Álvarez se remodelaron las plazas públicas de San Juan de Abajo, San José del Valle, San Vicente y Valle de Banderas. Se retiraron las bancas de granito y se decidió rematar las jardineras con una línea de ladrillo aparente que sirviera de bancas. Las obras fueron inauguradas el 24 de mayo de 1975.
La primera administración municipal de Bahía de Banderas, 1990-1993, encabezada por el Lic. Crescenciano Flores Alvarado, buscó identificar al nuevo municipio con sus raíces. Lo más significativo en cuanto a identidad se refiere, fue la remodelación de la plaza de armas de Valle de Banderas. La nueva plaza se diseñó basándose en el “Ojo de Dios”, prenda de gran importancia para los Huicholes o Wixárikas, una de las etnias representativas del Estado de Nayarit. Al Norte y Sur, la plaza está custodiada por dos fuentes que se surten de una venera sostenidas por mujeres huicholas. Al centro, un kiosco sostenido por cariátides o figuras humanas con atavío Wixárika. En los tableros laterales del kiosco, aparecen elementos puramente locales que le dan identidad al pueblo de Valle de Banderas y a la región: tabaco, maíz y mango.
Ecomuseo Valle de Banderas.
Comisión de Investigación.
Profr. Eduardo Gómez Encarnación.