28/03/2026
El 28 de marzo de 1982, el Volcán El Chichón —también conocido como Chichonal— registró una de las erupciones más impactantes en la historia reciente de México. Ese día, expulsó una enorme columna de materiales piroclásticos —fragmentos de roca y ceniza volcánica a altísimas temperaturas— acompañados de gases, que alcanzó aproximadamente 17 kilómetros de altura y se expandió hasta unos 100 kilómetros de diámetro.
Este fenómeno no solo transformó el paisaje de la región norte de Chiapas, sino que también tuvo efectos ambientales y climáticos significativos, al dispersar ceniza en amplias zonas del sureste mexicano y más allá. La erupción marcó un antes y un después en el estudio de la actividad volcánica en el país, así como en la implementación de medidas de prevención y monitoreo ante desastres naturales.
A más de cuatro décadas de distancia, este evento permanece en la memoria colectiva como un recordatorio de la fuerza de la naturaleza y de la importancia de la gestión del riesgo en zonas volcánicas.