24/09/2021
Te amo Dios… ¿Amas a Dios?
Salmos 18:1-3 "Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos.
David expreso en este salmo una de las cosas más gloriosas que le puede suceder a un ser humano, “enamorarse de Dios”, el mandamiento más importante es “amar a Dios”, ¿Quién puede amar a Dios como el merece ser amado? ¿Puede alguien decir que le da a Dios el valor infinito que realmente tiene? ¿Amamos a Dios como deberíamos amarlo? ¿Qué significa amar a Dios?
La Biblia nos revela que no hay nadie que ame a Dios como debería marlo, ¿Cómo sabemos esto? Bueno el amor a Dios se resume en guardar sus mandamientos según 1 Juan 5:2-3, ahora es necesario analizar estos textos,
“Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.”
El amor a Dios se refleja en que guardemos sus mandamientos ¿Y cuáles son sus mandamientos? Bueno Jesús mismo resumió la Ley moral de Dios en dos mandamientos:
1- Amar a Dios con todo tu corazón, alama, mente y fuerzas. (4 primero mandamientos)
2- Amaras a tu prójimo como a ti mismo. (6 mandamientos restantes)
Amar a Dios es guardar sus mandamientos y el primer mandamiento es “amar a Dios” y es que aquí está el punto importante de esto, antes de yo poder obedecer a Dios yo tengo que amar a Dios, la verdadera obediencia, sincera y genuina emana de un corazón enamorado, emana de una mente cautivada por aquel a quien se obedece, es sólo ahí cuando la obediencia se vuelve un deleite y no una carga. Ninguna persona podrá obedecer a Dios si no lo ama, y es imposible amar a Dios sin conocerle, no podemos amar a aquello que no conocemos, no podemos tener un profundo enamoramiento de alguien a menos que conozcamos a ese alguien.
¿Cómo es que yo puede enamorarme de Dios? Conociéndolo, ¿Y cómo lo puedo conocer? Bueno hay dos maneras directas de conocer a Dios, primeramente por medio de la auto revelación de Dios, Dios ha decidido dársenos a conocer por medio de su revelación de sí mismo, ¿Y cómo es esta revelación de Dios? Bueno por medio de personas ha quienes Dios dio a conocer su persona, su carácter, sus atributos, su nombre, su voluntad, sus planes y deseos los cuales quedaron plasmados a manera de Escritos, los cuales conforman todo el antiguo testamento. Tal como lo expresa el autor de Hebreos 1:1-2
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;”
Dios nos ha hablado, muchas veces y de muchas maneras por medio de los profetas que el escogió, por medo de una nación que el escogió, Israel (Antiguo testamento), pero Dios ha decidido darse a conocer de manera plena, absoluta y final por medio de su Hijo, Jesús, el Dios encarnado, el Dios hecho hombre, él es la imagen de Dios, el primogénito de la creación, la sustancia misma de Dios, Jesús es uno con Dios, por tanto conocer a Jesucristo el hombre, es conocer a Dios, el que conoce al Hijo conoce al Padre. La historia de Cristo ha quedado plasmada también en escritos por medio de sus discipulos lo que conocemos como el nuevo testamento, entonces la primera manera en cómo podemos conocer a Dios y a Jesús es por medio de su relevación en la Biblia, leer la Biblia no es una tarea intelectual o meramente leer un libro, leer la Biblia es exponerte a la revelación de Dios, leer la Biblia es exponerte a Dios, a quien es Él, es exponerte a su persona, a sus atributos, a su carácter, a su voluntad, no podemos tener un conocimiento preciso de Dios fuera de su propia revelación, o en otras palabras no podemos conocer a Dios fuera de lo que Él mismo ha dicho de sí mismo en la Biblia.
Para amara a Dios tengo que conocer a Dios y para conocer a Dios tengo que exponerme a su revelación, tengo que pasar tiempo contemplando su persona atreves de lo que Él ha dicho de sí mismo, despreciar la Biblia es despreciar lo que Dios ha dicho de sí mismo, sumergirte cada día en la lectura de la escritura, es sumergirte en el corazón de Dios, es su mente, en sus planes, es intimar con Dios, no puede haber amor por Dios sin conocerle, el que ama a Dios ama su palabra, ama lo que Él dice de sí mismo, el que ama a Dios entiende que no solo de pan se alimenta su vida sino de todas las palabras que han salido de la boa de su Dios.
La segunda manera en como conocemos a Dios es por medio de nuestra experiencia, de nuestro diario vivir, Dios es real y todo lo que ha dicho de sí mismo es real, Él no puede mentir, cuando yo leo que Dios es todopoderoso yo voy a experimentar su poder, cuando Él dice que es misericordioso yo voy a experimentar su misericordia, bondad, amor, mansedumbre, justicia, cuando Dios dice que Él es bello, yo voy a contemplar su belleza, la vida cristiana es una experiencia, que comienza con la revelación que Dios da de sí mismo, incluso nadie puede tener fe en Dios a menos que sea expuesto a la revelación escrita de Dios, ya que la fe viene por el oír la palabra de Dios, mi fe es genuina cuando descansa en Dios y en lo que Él dice de sí mismo.
Es aquí donde entra la segunda parte de estos preciosos textos que escribió David, él dice: “Te amo” ¿a quién ama David? A Jehová, ¿Y cómo David sabe el nombre de Dios? Bueno él fue expuesto a la revelación de Dios, él se exponía diariamente a la revelación de Dios, el salmo 119 nos da testimonio de lo que la palabra escrita de Dios significaba para él, por ejemplo en el versículo 97 del salmo encontramos estas palabras de David,
“!!Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.”
David amaba a Dios y por tanto amaba su palabra, el no sólo leía la revelación escrita de Dios, David la amaba y meditaba en ella todo el día, meditar en la palabra es meditar en Dios, David amaba a Dios porque conocía a Dios, él sabía su nombre, y conocía sus atributos, pero no solo porque había leído y meditado en ellos sino que David había experimentado cada una de las cosas que Dios decía de sí mismo.
En nueve ocasiones en estas cortas palabras David declara que Dios es “suyo”,
Mi Fortaleza
Mi Roca
Mi Castillo
Mi Libertador
Mi Dios
Mi Fortaleza
Mi Escudo
Mi salvación
Mi Alto Refugio
¿Cómo David podía tener esta seguridad de que Dios era todo eso para él?
Bueno en primer lugar como ya dijimos porque David lo había leído en la escritura, pero no sólo eso, David había experimentado cada una de las cosas que él había leído acerca de Dios, él podía decir que Dios era suyo, porque había experimentado a Dios como su Dios, Dios era su Roca, ya que David experimentó firmeza en medio de su aflicciones, el sentía que Dios lo mantenía firme en cualquier situación, David experimentó todo aquello que Dios reveló de sí mismo, es la razón por la cual él podía decir que Dios era suyo.
Ahora es importante recalcar que el amor que David sentía por Dios no descansaba en todo lo que David hacía por Dios sino en todo lo que Dios era y hacía en David, David no dice “Te amo, oh Jehová, porque yo leo tu escritura todos los días, porque yo ayuno, porque yo te obedezco, porque yo soy mu obediente”, no David dice que él ama a Dios por todo lo que Dios es y hace por y en David,
Dicho de otro modo el amor que David sentía por Dios descansaba en Dios mismo, David amaba a Dios porque Dios despertó ese amor en David al ser Dios en su vida, tal como lo expresa Juan:
1 Juan 4:19 “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”
¿Cómo puedo amar a Dios? Conociendo a Dios por medio de la revelación que Dios ha dado de sí mismo en la escritura y por medio de Cristo, tanto leyendo y meditando en ella como experimentando en tu vida cada una de las cosas que lees, tú puedes leer en la Biblia acerca del amor de Dios por medio de Cristo, pero necesitas experimentar dicho amor, necesitas creer y recibir dicho amor. Sólo aquel que ha experimentado el amor de Dios puede amar a Dios,
1 Juan 4:10 “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”
El amor conociste no en que nosotros amemos a Dios, sino en que él no ha amado por medio de Cristo al enviarlo a morir por nosotros, pecadores y enemigos de Dios, para reconciliarnos con Él, nosotros no amábamos a Dios, nadie nace amando a Dios, de hecho la Biblia nos dice que somos “aborrecedores de Dios por naturaleza”, si alguien ama a Dios es porque ese alguien ha sido amado por Dios, el genuino amor a Dios proviene del amor mismo de Dios depositado en una persona.
Entonces la pregunta relevante no es ¿Amas a Dios? Sino ¿Has recibido y experimentado el amor de Dios en tu vida?