01/06/2026
Te invito a leer mi | Festival por la unidad de los pueblos: arte que anhela un mejor México
Si a tus manos llegan estas líneas, seguramente será porque sigues las actividades del Movimiento Antorchista en Oaxaca, luego entonces, estarás enterado de que el próximo 21 de junio la capital oaxaqueña será testigo, una vez más, de los resultados del trabajo cultural de nuestra organización, que durante cinco décadas se ha dedicado sistemática y consistentemente a cultivar la sensibilidad y la conciencia de los mexicanos, a través del arte.
El pueblo de México no goza de lo que ha construido en el terreno cultural a lo largo de la historia, y eso se debe a que vivimos en una sociedad en la que se promueve el individualismo y la búsqueda de la ganancia, por ello, el arte se ha mercantilizado.
En cambio, Antorcha ha visto el arte como una herramienta para comprender y conocer nuestra realidad, porque la sensibilidad superior del artista, del hombre que practica el arte, lo hace capaz de sentir con mayor intensidad y profundidad su entorno. Gracias a esto, puede, si se decide, cambiar la realidad tan injusta en que vivimos, tal como manifiesta Ermilo Abreu Gómez en su obra Canek, al decir: “los poetas tienen licencia para guiar a los hombres que son… cuando tienen conciencia del dolor, hacen el bien”. Y hoy más que nunca nuestra patria requiere hombres y mujeres capaces de sentir la realidad, de entender nuestra sociedad y sus problemas a fondo.
México está gobernado por una corriente política que nos ha sumido en el caos institucional, económico, político y social, provocando una creciente inconformidad, ante lo cual responde con autoritarismo y represión. Ejemplo claro de ese caos es, por ejemplo, Oaxaca que se ubica entre las entidades con mayores obstáculos para garantizar acceso efectivo a servicios de salud, pues según mediciones de organismos públicos e indicadores nacionales, existen altos niveles de carencias, limitada capacidad hospitalaria y barreras territoriales que impiden recibir atención médica. Como lo demuestra la medición de pobreza multidimensional 2024, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, que sostiene que el 43.9% de la población carece de este importante servicio, cifra que coloca a la entidad entre las cinco con mayor rezago del país en este rubro; por otro lado, en materia de seguridad, pese a que los discursos oficiales hablan de un “avance”, lo que vemos es que la violencia persiste, sobre todo en la región del Istmo de Tehuantepec.
Ante ello, Antorcha en su lucha por construir una patria más justa, hace esfuerzos serios y sistemáticos por concientizar a las clases trabajadoras, utilizando el arte como herramienta de comprensión de la realidad, a la manera de lo propuso Abreu. A esto responde el “Festival por la unidad de los pueblos” que es, además, un reconocimiento a miles de artistas oaxaqueños que han engalanado con su arte, eventos como las Espartaquedas, los concursos de poesía, canto, oratoria, pintura y, el Concurso de Folclor Internacional, que realizamos a nivel nacional de manera regular.
Esto quería recordarlo porque, aunque pareciera que los ataques contra Antorcha en Oaxaca se han “minimizado” después de los desalojos violentos de nuestros albergues estudiantiles, lo cierto es que ahora, con motivo del “Festival por la unidad de los pueblos”, nuestros enemigos escondidos tras de una “organización indígena”, lanzaron un “posicionamiento” con señalamientos sin sustento acerca de que, tras de esta muestra de arte, escondemos intereses inconfesables. La sociedad oaxaqueña sabe que no es el primer evento de esta naturaleza que realizamos, por ejemplo, están las ediciones del Concurso de Folclor Internacional que han tenido como escenario el Auditorio Guelaguetza y el Teatro Macedonio Alcalá.
Este evento, es pues, una obra genuina y auténtica del pueblo organizado en Antorcha, porque no se trata de contratar artistas, sino de rescatar el devenir de la realidad material que los oaxaqueños han enfrentado, expresada en nuestras costumbres y tradiciones, cuyo reflejo es el arte y la cultura. Además, con este festival totalmente gratuito sacamos nuestra riqueza cultural de los teatros y foros en que ha sido encerrada, haciéndola accesible para la clase trabajadora. Y permítanme presumirles que nuestra hazaña cultural cuenta con el ingrediente de que, tanto bailarines, maestros y organizadores se han elevado a niveles poco vistos en nuestro país.
Los antorchistas anhelamos un México donde se erradique la desigualdad, donde nuestros paisanos no sean desaparecidos, donde la salud esté garantizada. Queremos un país de progreso, por eso construimos un país de artistas y, a través del arte, tratamos de despertar ese anhelo de trascender en el pueblo mexicano.
Por tanto, hacemos extensa una humilde invitación a todos los oaxaqueños y a todos los visitantes que tengan oportunidad de disfrutar este manjar cultural, a que, con sus propios ojos y su sensibilidad, comprueben que Antorcha no es su enemiga, sino su alternativa de fuerza social que los llama a unirse para enfrentar la dura realidad que nos ha tocado vivir.