07/08/2021
Transporte Público rumbo a la bancarrota...
Con la nueva ola de algunas empresas regresaron a sus labores del llamado "home office", no obstante, el transporte público sigue trabajando con normalidad para poder llevar a los ciudadanos que tampoco pueden dejar de ir a sus oficinas o centros de trabajo.
¿Qué le ha provocado a este medio tan importante en la AMG? Sencillo, al tener poca afluencia de personas, no es posible solventar los gastos de diésel, reparaciones, limpieza, sueldos de los conductores y demás trabajadores que se involucran; con ello, algunos transportistas han tenido que "guardar" sus unidades porque no es rentable, aunado a esto, tenemos los incrementos al combustible, que supera el precio del dólar, siendo el costo en algunas gasolineras de 21 pesos hasta casi los 22 pesos.
La demanda ha disminuido más del 50 % en toda la ciudad.
Pero no es todo, el parque vehicular actual ha sido afectado hasta en un 80 %, ya que, estos transportistas no cuentan con "favores" de algún funcionario o líder de grupos de este sector, incluso, al quejarse de anomalías de cualquier tipo, son "castigados" con los famosos operativos para detectar unidades "viejas" o con alguna carencia, que recordemos, no todos pueden solventar dichos gastos, ni cuentan con apoyo gubernamental para tener las unidades equipadas a las exigencias del mismo gobierno.
Recientemente se implementó operativos para detectar unidades en las que los pasajeros no portaban cubrebocas, pero en lugar de sancionar al usuario, se sancionó a los chóferes, quienes no pueden estar cuidado a cada usuario para que usara cubrebocas o lo usaran de manera adecuada.
¿Qué está pasando con el transporte público de Jalisco? Está siendo destruido para crear nuevas rutas, derroteros, e innovarlo con unidades de "primer mundo", pero ¿a qué costo? Al de afectar a familias que durante años o incluso generaciones se dedicaban a esta actividad, ahora muchos tuvieron que vender sus unidades, sus permisos, mientras que otros terminaron "arrumbando" sus camiones, pues no les alcanzó para poder adaptarse a las necesidades gubernamentales.
Con la pandemia el transporte público fue el más afectado y el menos apoyado, las autoridades actuales solo han buscado oportunidades para poder deshacerse de los concesionarios que desde hace tiempo han luchado para seguir en este grupo.