27/08/2026
Remigio
Remigio, de allí, para allá
Iba de un lado a otro
Un día era uno, otro día era otro
Remigio se transformaba en todo
Un día niño, otro día mamá, otro día lo único que existía
Remigio se transformaba
¿En qué?
¡En lo que en el día era necesario!
Era, mamá
Era, hermano, hermana
Era amigo
Era todo lo que uno espera que sea algo
Iba en la bolsa a todas partes
Remigio era todo: corazón, sentimiento, emoción, tristeza, olvido, perdón.
Remigio fue el centro de la vida de todos. Todos reíamos, todos nos fascinábamos, todos gozamos, hasta que Remigio…
Sin ojo, su carita sin forma, sus entrañas sin algodón
¿Qué tiene Remigio?
¡Remigio muere!
“¡Lo que se ama nunca muere!”, le dije
¡Está aquí, y estará siempre!
¡Dámelo!
Remigio viene a mis manos. El niño solo se va. Sale del comedor, se va al patio. Yo no reparo en nada. Remigio es un muñeco.
Lo veo, lo guardo, me causa sensación. Creo que me ve. Es un muñeco sencillo, pobre, humilde, hasta en cierto punto, feo.
Lo pongo en la mochila. Me prometo a mí mismo repararlo. ¡Es Remigio!
El niño llora. “¿Por qué lloras?”, le pregunto. “¡Por Remigio!”
¡Es un peluche!
No es un peluche
¡Soy Yo!
No tengo manos, no tengo cabeza, no tengo corazón, no tengo alma
¿Lo tiro?
Lo veo
Me ve
¡No!
Aquí está Remigio
Y, ¿qué va hacer con él?
¡Repararlo!
¡No se puede!
Lo miro, me mira
¿Puedo?
Puede
Me lo llevo
Remigio es un peluche que llegó en una bolsa de basura. Donaron juguetes para los niños. Todo era inservible. Sacamos uno y otro, y dentro de todos, él sacó un peluche, de esos como marionetas, ¡era Remigio! “Me lo puedo quedar”, me dijo. Lo vi desarreglado. “Ande”, me dijo, “yo lo arreglo”. Y consentí. “¿Cómo se va a llamar?” Solo lo que tiene nombre es valorado. Le pondremos:
Remigio fue su mundo, y el mundo de todos. Lo aceptamos, Remigio iba a la reunión, Remigio iba al comedor, Remigio iba a los paseos. Todos los niños se identificaron con Remigio.
“¿Por qué lloras?”,
Abrazos
Extraño a mi mamá
¡Dile a Remigio!
Abraza al peluche
Estoy mal
¡Abraza a Remigio!
¿Me prestas a Remigio?
¿Por qué?
Llora
Solo llora
Remigio queda mojado
Tengo a Remigio
Lo coso, lo arreglo, no quedó igual. Una oreja diferente a la otra, una mano más grande. Pero, como que sonríe, está feliz… La felicidad no es un sentimiento. Es un modo de vivir.
¡Remigio!, grita el niño cuando lo ve reconstruido. Yo grito, ¡gracias!
Reyes Muñoz Tónix. SchP