Los cuentos que me cuento, cuando juego a contar

Los cuentos que me cuento, cuando juego a contar Somos un espacio para realizar recitales interactivos dirigido a todas las edades, promovemos lectura

Te estoy queriendo, cada día … 🫧🪷💕   ̃ezsana
22/09/2024

Te estoy queriendo, cada día … 🫧🪷💕

̃ezsana

HolaSaber recibir amor, también es una forma muy bella de dar ♥️  terminando casi el año, y tu, cómo te das amor?       ...
13/12/2023

Hola

Saber recibir amor, también es una forma muy bella de dar ♥️ terminando casi el año, y tu, cómo te das amor?

Hola 👋🏼 Te comparto estas interesantes infografías acerca del significado del nombre de los estados de la República Mexi...
18/11/2023

Hola 👋🏼

Te comparto estas interesantes infografías acerca del significado del nombre de los estados de la República Mexicana, espero te gusten.

Ya encontraste tu estado?

Seamos un mundo seguro 🏠 amoroso ♥️ y consciente 🌌☁️🌱
18/11/2023

Seamos un mundo seguro 🏠 amoroso ♥️ y consciente 🌌☁️🌱

Hola 🌟Hacer pausas conscientes es una forma de cuidar nuestra salud, te comparto estas formas de descansar 🪷🪻😌 espero la...
14/11/2023

Hola 🌟

Hacer pausas conscientes es una forma de cuidar nuestra salud, te comparto estas formas de descansar 🪷🪻😌 espero las disfrutes 🌌

Mujeres en la ciencia 💜Hoy celebramos el natalicio de una gran mujer científica 🔬 Marie Curie 💜🎉🎊
08/11/2023

Mujeres en la ciencia 💜

Hoy celebramos el natalicio de una gran mujer científica 🔬 Marie Curie 💜🎉🎊

Hola te comparto estas recetas para fabricar pintura en casa 🏠 o en la escuela 🏫  espero disfrutes la actividad y nos co...
08/11/2023

Hola te comparto estas recetas para fabricar pintura en casa 🏠 o en la escuela 🏫 espero disfrutes la actividad y nos compartas tu experiencia

Hola 👋🏼 Sistematizar la información que deseamos aprender es muy importante en este proceso cognitivo, te comparto esta ...
08/11/2023

Hola 👋🏼

Sistematizar la información que deseamos aprender es muy importante en este proceso cognitivo, te comparto esta interesante imagen que ilustra la pirámide de aprendizaje de William Glasser.

Hola, sabía que aprendemos más modelando los hábitos?Y tú, qué le muestras a tus peques en el día a día?
06/11/2023

Hola, sabía que aprendemos más modelando los hábitos?

Y tú, qué le muestras a tus peques en el día a día?

𝗘𝗹 𝗽𝗮𝘁𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲 de Wolf Erlbruch: Desde hacía tiempo, el pato notaba algo extraño.—¿Quién eres? ¿Por qué me sigues t...
05/11/2023

𝗘𝗹 𝗽𝗮𝘁𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲 de Wolf Erlbruch: Desde hacía tiempo, el pato notaba algo extraño.
—¿Quién eres? ¿Por qué me sigues tan de cerca y sin hacer ruido?
La muerte contestó:
—Me alegro de que por fin me hayas visto. Soy la muerte.
El pato se asustó.
Quién no lo habría hecho.
–¿Ya vienes a buscarme?
–He estado cerca de ti desde el día en que naciste… por si acaso.
–¿Por si acaso? – preguntó el pato.
–Sí, por si te pasaba algo. Un resfriado serio, un accidente… ¡nunca se sabe!
–¿Ahora te encargas de eso?
–De los accidentes se encarga la vida; de los resfriados y del resto de las cosas que os pueden pasar a los patos de vez en cuando, también. Sólo diré una: el zorro.
El pato no quería ni imaginárselo. Se le ponía la carne de gallina.

La muerte le sonrió con dulzura.
Si no se tenía en cuenta quién era, hasta resultaba simpática; incluso más que simpática.
–¿Te parece ir al estanque? – preguntó el pato.
La muerte ya se lo había temido…

Después de un rato, la muerte tuvo que admitir que su pasión por zambullirse tenía límites:
–Perdóneme, por favor– dijo–. Necesito salir de este lugar tan húmedo.
–¿Tienes frío? – preguntó el pato– ¿Quieres que te caliente?
Nunca nadie se había ofrecido a hacer algo así por ella.

A la mañana siguiente, muy temprano, el pato fue el primero en despertarse.
“¡No me he mu**to!”, pensó.
Le dio a la muerte un golpecito en el costado:
–¡No me he mu**to! – graznó henchido de felicidad.
La muerte levantó la cabeza:
–Me alegro por ti – dijo desperezándose.
–¿Y si me hubiera mu**to…?
–Entonces no habría podido descansar tan bien – contestó la muerte bostezando.
“Esa respuesta no ha sido nada simpática”, pensó el pato.

A pesar de que el pato se había propuesto, a partir de ese momento, no volver a decir nada más, no aguantó mucho tiempo callado:
–Algunos patos dicen que te conviertes en ángel. Te sientas en una nube y desde ahí puedes mirar la tierra.
–Es posible – la muerte se incorporó-, pero de todas maneras tú ya tienes alas.
–Algunos patos también dicen que en las profundidades de la tierra hay un in****no en el que te asan si no fuiste un pato bueno.
–Es asombroso todo lo que se cuenta entre los patos, pero quien sabe…
–¿Entonces tú tampoco lo sabes? – grazno el pato.

La muerte sólo lo miró.
–¿Qué hacemos hoy? – preguntó de buen humor
–Hoy no iremos al estanque – exclamó el pato – ¿Qué te parece si hacemos algo verdaderamente emocionante?
La muerte se sintió aliviada.
–¿Subirnos a un árbol? – preguntó burlonamente…
El estanque se veía muy, muy abajo.
Ahí estaba, tan silencioso…y solitario.
“Así que eso es lo que pasará cuando muera”, pensó el pato.
“El estanque quedará” … desierto. Sin mí.”

A veces, la muerte podía leer los pensamientos.
–Cuando estés mu**to el estanque también desaparecerá; al menos para ti.
–¿Estás segura? – preguntó el pato desconcertado.
–Tan segura como seguros estamos de lo que sabemos– dijo la muerte.
–Me consuela, así no podré echarlo de menos cuando…
–…hayas mu**to – terminó la muerte.
Le resultaba tan fácil hablar sobre la muerte.
–¿Por qué no bajamos? – le pidió el pato un poco después–. Subido en los árboles se piensan cosas muy extrañas.

Durante las siguientes semanas, fueron cada vez menos al estanque.
Se quedaban sentados en cualquier lugar que tuviera hierba y casi no hablaban.
Hasta que un día, una ráfaga de aire fresco despeinó las plumas del pato y éste sintió frío por primera vez.
–Tengo frío – dijo una noche – ¿Te importaría calentarme un poco?
La nieve caía. Los copos eran tan finos que se quedaban suspendidos en el aire.
Algo había ocurrido. La muerte miró al pato.
Había dejado de respirar. Se había quedado muy quieto.
La acarició para colocar un par de plumas ligeramente alborotadas, lo cogió en brazos y se lo llevó al gran río.
Allí, lo acostó con mucho cuidado sobre el agua y le dio un suave empujoncito.
Se quedó mucho tiempo mirando cómo se alejaba.
Cuando le perdió de vista, la muerte se sintió incluso un poco triste.
Pero así era la vida.

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