21/08/2021
No. Los bebés no son como nos lo contaron. A los bebés no les
gusta dormir en cuna. Rodeados
de barrotes. Presos en una jaula.
No. Los bebés quieren dormir
junto al cuerpo de su mami,
calentitos, seguros, amparados,
amados, tocados.
No. Los recién nacidos no quieren
siquiera estar en posición
horizontal. Quieren dormir en tu
pecho, en vertical, meciéndose al arrullo de tu corazón. En
horizontal su digestión se
ralentiza, vomitan, buchean,
cogen cólicos, se asustan, se
sienten vulnerables.
No. Los bebés no se acostumbran a los brazos: ya nacen acostumbrados. Desde el principio saben bien lo que es bueno.
No. Los bebés no duermen toda la noche. Se despiertan a cada rato.
Para comer y para no comer. Para comprobar que estás a su lado y que los estás cuidando. Para cerciorarse de tu presencia, que es su seguridad. Para tocarte y olerte.
No. Los bebés no quieren estar
solos. No quieren perderte de
vista ni un minuto, quieren estar
junto a ti, en el centro de la vida.
No. Los bebés no quieren tomar
leche de otra especie. Quieren
leche de la suya, de la que sabe a mamá.
No, los bebés no quieren que los vistas, ni que les pongas tejidos picones, pendientes en las orejas, ropas apretadas, cintas, encajes y otras cosas molestas. Quieren
estar desnudos, correr sin
zapatos, disfrutar del tacto de la
naturaleza en su piel, del piel con piel contigo.
No. Los bebés aprenden lo que
viven. Si siempre oyen "no",
pronto a todo te dirán no. Si a
todo tienes miedo, pronto a todo tendrán miedo.
No. Los bebés no son alto-
demandantes. Somos nosotros los bajo-tolerantes, los bajo-
pacientes, los bajo-disponibles,
los bajo-respondedores.
Te guste o no te guste, así son los bebés humanos, primates,
mamíferos. Si quieres
comprobarlo, tan solo ten uno.
Ninguna otra especie desconoce tanto a sus propias crías. Si queremos un mundo un poquito más humano, bien haríamos en
comprenderlo.
No son como nos lo contaron. Son infinitamente mejores y más inteligentes. Cualquiera que ve a estas crías diría: ¡qué especie tan avanzada! ¿Y cómo se convirtieron en lo que hoy son!
Por: Ileana Medina