03/06/2026
¿Sabías que en México existe un lugar donde cientos de niños asisten a la liberación de tortugas marinas bebés antes de entrar a clases?
Ocurre en Tecolutla, Veracruz.
Cada año, durante la temporada de nacimientos, las tortuguitas suelen emerger de sus nidos muy temprano por la mañana. Por eso, cientos de niños llegan a la playa antes de que inicie su jornada escolar. Acompañados por sus maestros y padres, observan a las tortuguitas dirigirse hacia el mar, las adoptan simbólicamente, les ponen nombre y, cuando termina la actividad, se van a la escuela.
Lo que para nosotros es una tradición de muchos años, en realidad es algo extraordinario. Porque no todos los niños tienen la oportunidad de comenzar su mañana viendo esta maravilla
Ese lugar es Tecolutla, Veracruz, un pequeño pueblo a orillas del Golfo de México, donde desde hace 52 años se trabaja para proteger a las tortugas marinas. Y desde hace más de 30 años, esta actividad forma parte de nuestro programa de educación ambiental.
Hoy, 2 de junio de 2026, recibimos a cerca de 800 niños, jóvenes, docentes, madres y padres de familia que nos acompañaron en este hermoso evento.
Además, fue una mañana excepcional para las tortugas. Estimamos que nacieron cerca de 8 mil tortuguitas.
Y aquí ocurre algo muy especial. Cada niño adopta simbólicamente a varias tortuguitas. Les pone nombre, les desea buena suerte y, por unos momentos, se convierte en su mamá o su papá tortuguero.
Puede parecer un gesto sencillo, pero tiene un significado enorme. Porque cuando un niño le pone nombre a una tortuguita, deja de verla como un animal lejano.
Se convierte en alguien por quien siente cariño. Alguien a quien desea que le vaya bien. Alguien que espera que sobreviva y que algún día regrese a estas playas.
Y así, casi sin darse cuenta, comienza a preocuparse por el océano, por las playas y por el futuro de las tortugas marinas.
Eso es lo que hemos aprendido durante más de tres décadas realizando este programa.
La conservación no comienza cuando una persona se convierte en científica o ambientalista.
Comienza cuando aprende a amar aquello que está protegiendo.