26/03/2026
En 1962, la cantante cubana Celia Cruz, estuvo en Tampico invitada por el Doctor José Sierra Flores, quien aprovechó su visita para presentarle una canción Dedicada a esta estrella que formó parte de la Sonora Matancera.
Eran épocas difíciles para la cubana, quien no podía regresar a la isla, mientras su madre Catalina Alfonso agonizaba.
Hospedada en el Hotel Imperial y después de escuchar la pieza interpretada por el joven Aaron Hernández, Celia convivió con los integrantes del grupo Son Caney y en su charla expresó su lamento maldiciendo a los "barbudos" y a Fidel por todas las personas que tuvieron que huir de la Isla, “Qué Dios los perdone, por que yo no”.
A partir de ese momento, su exilio se volvió definitivo: nunca volvió a pisar Cuba.