25/12/2021
JUAN FUENTES FABELA
Un hombre sentado a mi lado empezó a contar una partecita de su historia .
Y esa misma historia se las quiero contar hoy, porque al escuchar el mensaje decidí no quedara en el olvido, pero si en sus corazones como se ha quedado en el mío.
Es la historia de un gran hombre que de nombre nombraban Juan.
Juanito cuando era niño anhelaba llegara navidad, le gustaba porque ese día su padre llegaría con una comida diferente a lo que el resto del año podía comer, él era un niño de familia humilde, que por la necesidad de salir adelante desde muy pequeño conoció el trabajo duro y cansado, en repetidas ocasiones sus pies conocieron el sereno de la madrugada y sus lágrimas también se confundían con el rocío .
En repetidas ocasiones lloraba porque el trabajo le robaba la niñes que desaparecía poco a poco después de cada día trabajado.
Sus pies descalzos no tenían la dicha de usar zapatos y cuando lograba comprar un par, él se sentía volar, brincaba y sonreía listo para andar, para cabalgar entre los montes y las veredas, caminos que solo él conocía.
Tanto dolor cesaba cuando pintaban los caminos de color blanco, cuando las manos fuera de sus bolsillos se entumían y el pasto crujía con cada paso que daba y al igual que los paisajes del campo cambiaban, las casas coloridas por luminarias anunciaban la llegada de una pronta Navidad.
En casa no tenía la dicha de mirar las luces navideñas, así que el iría en busca de ellas, era un espectáculo increíble para sus ojos y esperaba la noche para poder ser parte de esos momentos que se convertirían en experiencias inolvidables.
Al mirar las luces se perdía en ellas, hacía de sus pensamientos historias infinitas, cuentos mágicos y solo en luz de ellas aceptaba ser frágil, encontraba la riqueza de su vida, que eran sus amigos, su familia, la luz de cada día al despertar, su bondad y sencillez.
Eran el escape de cada dolor y alegría que portaba su corazón, de niño se prometió que brillaría tanto como ellas y cada día de su vida llevaría la luz para todo aquel que estuviera a su lado y guardaría en su corazón la ilusión de seguir siendo un niño cuando la pronta navidad llegara.
Les cuento que este niño al paso del tiempo se convirtió en un hombre maduro, al igual que sus pensamientos, logro ser un hombre importante, brillo más que una luminaria de diciembre, más que una fogata encendida, que una luciérnaga del campo, pero podría igualar su luz con el sol, por ser tan grande para alumbrar el camino de muchos y cobijar el corazón de otros tantos.
Era un hombre que por su cansancio llego a tener riquezas materiales, pero nunca olvido la humildad, él sabía que nadie merecía más, tampoco nadie merecía menos y siempre dio su mano amiga a quien lo pedía y necesitaba de él.
Es la historia de un hombre que ha marchado al cielo a buscar la estrella de Belén, pero que también formo parte de una, se fue con la ilusión de mirar la navidad desde lo más alto para poder estar más cerca del sol y seguir alumbrando el corazón de su gente.
Después de esta bonita historia deseo que ustedes sean la bonita enseñanza que alguien decida contar, para que muchos aprendan del camino llamado vida.
Que en su vida este siempre presente el poder divino de sus creencias, la magia de la navidad y la esperanza de un niño.
¡Alégrense que la navidad nos espera!
Dedicado :
A la memoria de un gran ser Sr. Juan Fuentes Fabela.
A su esposa Chelita, a sus hijos Juanito, Daniel, Miguel Ángel y Rogelio Fuentes.
A todos los que hicieron suya esta historia.
María Elena Eleuterio Guillermo
23/ Diciembre/2021