11/05/2026
Estancia forzada, el titular de la SEP admite que no sabe qué hacer con los alumnos en el aula
Por: Renta Berrenechea / RPE
*Al tachar las aulas de estancia forzada, Mario Delgado no solo desprecia el esfuerzo docente, sino que desampara a las familias trabajadoras al arrebatarles el único espacio seguro para sus hijos. La SEP opta por cerrar las puertas antes que resolver su propia incapacidad de ofrecer una educación con propósito.
En una declaración que raya en la capitulación de sus responsabilidades, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, admitió que el sistema educativo mexicano es incapaz de ofrecer contenido de valor a los estudiantes durante el cierre del ciclo escolar.
Al calificar la permanencia de los alumnos en las aulas como una estancia forzada y un simple trámite para cumplir un conteo, el titular de la SEP no solo justificó el recorte del calendario 2025-2026, sino que firmó la confesión de un fracaso institucional, la incapacidad de transformar la burocracia en aprendizaje significativo.
Bajo el argumento de que las escuelas se convierten en una estancia forzada tras la entrega de calificaciones, Delgado no solo justifica el posible recorte del calendario 2025-2026, sino que admite, de forma implícita, el fracaso de la dependencia para transformar la burocracia en aprendizaje significativo.
Durante la Primera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria, el secretario fue tajante al señalar que los planteles permanecen abiertos solo por cumplir un conteo. Esta declaración resulta particularmente severa si se considera que proviene de la máxima autoridad educativa del país.
Si las aulas carecen de propósito pedagógico al final del ciclo, la pregunta obligada para la administración de Delgado es ¿Por qué no se han diseñado programas de reforzamiento, actividades extracurriculares o proyectos de cierre que aporten valor al estudiante? En lugar de robustecer el aprovechamiento académico, la narrativa oficial opta por la vía del menor esfuerzo, cerrar las puertas antes de tiempo.
Delgado atribuye el estancamiento a las tareas administrativas y a la dinámica climática de las regiones, sin embargo, su crítica parece ignorar que el calendario escolar no es un simple cronómetro de asistencia, sino un compromiso institucional con la formación de los menores.
Al calificar el cierre de ciclo como una estancia forzada, el secretario desestima el esfuerzo de miles de docentes que, a pesar de las carencias, buscan dar continuidad al proceso educativo.
La propuesta de adelantar las vacaciones de verano ignora la realidad de las familias trabajadoras, para quienes la escuela representa un espacio seguro.
A pesar de la postura del secretario, la presidenta Claudia Sheinbaum ha tenido que intervenir para matizar que no existe una decisión definitiva, esta falta de cohesión en el mensaje gubernamental solo genera incertidumbre en la comunidad educativa.
Mientras Delgado se enfoca en los procesos administrativos como un obstáculo insalvable, el sector educativo observa con preocupación cómo la actual gestión prefiere reducir los días de clase antes que reformar un sistema que él mismo tacha de ineficiente y meramente burocrático.
La educación en México no puede permitirse el lujo de considerar el tiempo en el aula como un desperdicio, si el titular de la SEP ve las escuelas como estancias forzadas, el problema quizás no sea el calendario, sino la visión pedagógica de quien lo coordina.