Orizaba Su Historia en Imagenes

Orizaba Su Historia en Imagenes Bienvenidos, Aquí te contaremos la historia de orizaba a través de imágenes. comparte tus imágenes de esta ciudad y de las ciudades circunvecinas.

30/08/2026
ORIZABA, 28 DE AGOSTO DE 1973¡PRESENTE!Hace 53 años, se marcaba un antes y un renacer de nuestra patria chica, que en es...
28/08/2026

ORIZABA, 28 DE AGOSTO DE 1973
¡PRESENTE!

Hace 53 años, se marcaba un antes y un renacer de nuestra patria chica, que en ese momento se vió cubierta de polvo y escombro pero llena de fé, esperanza y solidaridad.

​Quienes lo vivieron no recuerdan una fecha en el calendario; recuerdan la angustia de una madrugada que parecia nunca terminaría, los minutos parecían haberse detenido, todos pedían "que ya amanezca por Dios".

​Fue el martes 28 de agosto de 1973. A las 3:45 de la mañana, mientras la ciudad dormía confiada, la tierra se fracturó. Fueron casi dos minutos de sacudida. Pregúntale a alguien que sobrevivió cuánto dura eso y te dirá que fue toda una vida.

​No hubo alerta. No hubo aviso.

​Solo el estruendo salvaje de las vigas rompiéndose, los cristales estallando y los retratos familiares cayendo de las paredes. Cuando la tierra por fin se detuvo, el aire se llenó de gritos en medio de la oscuridad. Madres llamando a sus hijos, vecinos buscando a tientas la mano de quien dormía en el cuarto de al lado.

​Esa madrugada, el dolor se extendió sin tregua en toda la zona centro del estado de Veracruz y su colindancia con Puebla.

​Al amanecer, Orizaba salió a la calle descalza, en pijama, sin asimilar aún la magnitud de la tragedia. El paisaje de toda la vida había cambiado para siempre.

​Se vinieron abajo templos que llevaban más de un siglo guardando las oraciones de generaciones. En Escamela la iglesia de Santa María de Guadalupe se derrumbó por completo. Santa Gertrudis perdió una torre. San Juan de Dios vio caer su cúpula. La Soledad perdió un campanario para siempre —mírala hoy, su silueta incompleta sigue recordando esa herida—. En San Felipe Neri y en el Sagrado Corazón de Jesús en Río Blanco, las piedras que presenciaron bautizos y bodas yacían hechas escombros.

​Y luego... la estampa que partió el corazón de la ciudad: el edificio Packard. Una estructura venida abajo con familias enteras dentro; personas que unas horas antes cenaban juntas sin imaginar que era la última vez.

​La ciudad no solo perdió sus templos; perdió sus espacios de vida cotidiana. El Palacio Municipal —entonces Centro Educativo Obrero— quedó en ruinas. El Teatro Ignacio de la Llave se destruyó por dentro. Las escuelas cayeron: la Técnica 48, la Margarita Maza, y el Tecnológico.

​Fue un milagro amargo que fuera de madrugada. Quienes vivieron ese ciclo escolar recuerdan tomar clases al aire libre, resguardados por la vocación intacta de maestras y maestros que jamás soltaron el gis, aunque no tuvieran un salón ni un pizarrón enfrente.

​Pero entre la polvareda, emergió algo que el sismo no pudo derribar: la solidaridad humana.

​Un padre recordaba cómo sacó a su esposa y a su bebé de un mes, y al regresar por sus otros tres hijos, el techo se vino abajo. "Pensé lo peor, pero Dios mandó a sus ángeles. Mis hijos salieron ilesos, empolvados como pambazos".

​Otros abrieron las puertas de sus casas a desconocidos. Hombres y mujeres cavaron con las manos desnudas hasta sangrar los dedos con tal de mover una piedra si había esperanza de escuchar un aliento. Madres que, sin saber aún la suerte de los suyos, abrazaban en la calle a la vecina que ya lloraba a un hijo.

​No había celulares, ni redes sociales, ni protocolos de emergencia. Solo había personas cuidando a otras personas.

​Han pasado 53 años. Si tus abuelos o tus padres vivieron esa madrugada, tal vez los has visto quedarse callados a mitad de una frase, mirando a la nada antes de cambiar de tema. No era olvido. Era que recordar dolía demasiado.

​Hoy, esas voces se van apagando por el paso del tiempo. Y cuando ellos ya no estén, esa madrugada solo vivirá si nos encargamos de nombrarla.

​Sirva este espacio no como una cifra o un dato histórico, sino como un homenaje respetuoso a las familias que lo perdieron todo, a los profesores que sostuvieron la esperanza desde las ruinas, y a cada orizabeño cuyo nombre no debe quedar sepultado en el olvido.

​Porque quienes se fueron y quienes lucharon por levantar la ciudad merecen que su memoria siga de pie.

​28 de agosto de 1973.

Orizaba no olvida. Orizaba recuerda con el corazón apachurrado.

ORIZABA, 28 DE AGOSTO DE 1973
¡PRESENTE!

ORIZABA: Cuna de la industria azucarera en México!!!🌍 El “Silicon Valley” del Siglo XVI:No es exageración romántica; es ...
07/02/2026

ORIZABA: Cuna de la industria azucarera en México!!!

🌍 El “Silicon Valley” del Siglo XVI:
No es exageración romántica; es hecho tallado en historia.
La caña tocó América en el Caribe (1493), pero en el Valle de Ahuilizapan –Orizaba, Nogales, Jalapilla– dejó de ser huerto para explotar como primer polo industrial hidráulico de Nueva España.

Mientras otros molían a paso de buey, nosotros (1524) domamos ríos y manantiales con genio brutal. Agua rugiente se volvió “oro blanco” que endulzaba imperios. ¡Aquí el azúcar se industrializó de verdad!

🔥⚙️ Los gigantes: Nogales y Jalapilla
No casualidad: ingeniería que aplastaba rivales.

Nogales (ca. 1524): Trapiche hidráulico top en eficiencia y escala. Manantiales + desniveles = molienda imparable, superior a cualquier método continental. ¡Europa envidiaba esa potencia!Jalapilla (ca. 1540): Bendecida por virrey Mendoza, pero perfeccionada por locales. Batería española (calderas en serie), refinado por gravedad, control preciso de fuego/temperaturas. Azúcar blanco y puro para mercados elite.
Se complementaban en un eje innovador incendiario.📦 Negocio 360: integración vertical total

Hace 500 años dominábamos la cadena como titanes.

Tech propia: Ruedas hidráulicas gigantes, acueductos de piedra volcánica adaptados al serrano.

Calidad élite: "Azúcar de pilón especial" –pureza química impecable– para boticas reales y palacios.

Logística premium: Cajas de cedro/pino de nuestros bosques, selladas a fuego con marca regional. Hasta usaba como moneda en tratos sin numerario.

No materia prima: producto lujo terminado, confiable y codiciado.

🥀 El mañana nos debe sangre!!
No accidente: laboratorio de industria global. Ruedas tronando, v***r ardiendo, economía que forjó identidad serrana por siglos.

Pero modernidad traidora, pérdida competitiva, abandono lejano apagaron el fuego.

Hoy ruinas, silencios donde rugía gloria.
¡No sobra del Caribe! Aquí nació la industria del azúcar.

Mañana publicaremos: El Ingenio El Carmen, coloso que tristemente murió en 2026.

👊Fuentes:
García de León, Tierra adentro, mar en fuera (UNAM).
Barrett, The Sugar Hacienda....
García Díaz, Orizaba (UV).
AGN (Tierras e Industria Hidráulica).

¡Fuego serrano! ¿Orgullo o rabia? ¡Comparte! 🔥🇲🇽




Imágenes: México en Fotos, ingenios azucareros de México en FB

ORIZABA, LA CAPITAL DE LA CERVEZA EN MÉXICO 🍺Antes de que XX, Sol, Superior o Noche Buena fueran marcas reconocidas en t...
31/01/2026

ORIZABA, LA CAPITAL DE LA CERVEZA EN MÉXICO 🍺

Antes de que XX, Sol, Superior o Noche Buena fueran marcas reconocidas en todo el mundo…
antes de que se sirvieran en estadios, playas y bares internacionales…
nacieron aquí.
En Orizaba.

Entre v***r, ruido constante de la maquinaria, y ese aroma tan característico que se quedaba impregnado en las calles aledañas a la fábrica —una mezcla que muchos recuerdan el olor a cebada, malta o lúpulo, y que sin saberlo se volvió el olor cotidiano del trabajo.

A finales del siglo XIX, la Cervecería Moctezuma (CERMOC) convirtió a Orizaba en uno de los corazones industriales más importantes de México.

No fue casualidad:
💧 agua del Pico de Orizaba
🚂 ferrocarril
👷‍♂️ disciplina, técnica y orgullo obrero
De esta ciudad salieron cervezas que hoy representan a México en el mundo:

Superior (1896)
Sol
XX
Noche Buena.

Pero la verdadera historia no está solo en las marcas.
Está en las personas.
Muchos profesionistas y familias enteras tuvieron mejores oportunidades gracias al trabajo de sus padres en la cervecería.

De ahí salieron médicos, ingenieros, maestros, contadores, técnicos, administradores, mujeres y hombres que pudieron estudiar porque en casa hubo ingreso estable, disciplina y sacrificio.
Todo eso fue posible también por el esfuerzo silencioso pero fundamental de nuestras madres, quienes sostenían el hogar mientras papá entraba al primer turno, se iba de casa a medio día para entrar al segundo, o cuando ellas cuidaban su descanso porque acababa de salir del tercero.

Ellas administraban la casa, el tiempo, el cansancio y la vida diaria para que él pudiera volver a la planta.

Sin ese equilibrio familiar, la historia cervecera de Orizaba no habría sido posible.

En Orizaba, decir
“mi papá trabajó en la cervecería”
era sinónimo de respeto, estabilidad y futuro.
Y esa cultura no se quedaba dentro de la planta.
Se vivía en comunidad.
En los eventos del SOCUM,
en los bailes del Salón Azul,
en posadas, festivales, convivencias y celebraciones donde la cervecería no solo daba empleo: daba identidad.

Dato que pocos dicen:
CERMOC no solo produjo cerveza.
Produjo valores.
Puntualidad.
Responsabilidad.
Orgullo por el trabajo bien hecho.
Valores que todavía hoy definen a muchas familias orizabeñas.

Hoy la industria cambió, las plantas evolucionaron y las marcas crecieron…
pero el ADN cervecero de Orizaba sigue vivo
en quienes trabajaron ahí
y en quienes crecimos gracias a ese esfuerzo.
👀 Ahora quiero leerte a ti:
¿Trabajaste en CERMOC o alguien de tu familia?
¿En qué área o turno?
¿Recuerdas el olor de la cervecería en las calles? ¿Qué recuerdos tienes del SOCUM, del Salón Azul o de las convivencias?
¿Cómo influyó la cervecería en tu vida o en tus oportunidades?
Que esta historia no la cuenten solo los libros.
Que la cuenten quienes la vivieron.
🍺 Orizaba no solo hizo cerveza. Hizo historia.

Fotografías: México en fotos, página oficial Heineken, Tadeo Guzmán en FB

¡ORIZABA, SABES A CHOCOLATE!​Cierra los ojos un momento y trata de recordar. Para los que crecimos o tenemos raíces en e...
24/01/2026

¡ORIZABA, SABES A CHOCOLATE!

​Cierra los ojos un momento y trata de recordar. Para los que crecimos o tenemos raíces en esta tierra, la nostalgia tiene un olor inconfundible: a cacao tostado y canela saliendo de la calle Sur 9. Nuestra Orizaba no solo fue una potencia industrial; fue la capital del sabor en México gracias a la Compañía de Chocolates La Azteca.
​Ver las fotografías de la antigua fábrica es como abrir un álbum familiar que creíamos perdido. ¿Cuántas historias, cuántos esfuerzos y cuántos sueños se envolvieron entre esas paredes de piedra?
​El orgullo local: "Escudo de Orizaba"
​Más allá de las marcas famosas, los verdaderos orizabeños llevamos uno en el corazón: el Chocolate Escudo de Orizaba. Ese empaque verde con dorado no era un producto más en la alacena, era nuestro estandarte. Su sabor "canela amargo extra fino" definía lo que significaba una buena merienda en nuestras tardes de neblina. Tener esa caja en la mesa era la confirmación de que lo mejor del mundo se fabricaba en nuestra propia casa.
​De Orizaba para el mundo
​Es imposible olvidar que aquí se gestaron los gigantes. Antes de ser conocidos en cada rincón del planeta, las barras de Carlos V salían de nuestras líneas de producción; ese papel aluminio que alisábamos con la uña era un tesoro para cualquier niño saliendo de la escuela. Y qué decir del Chocolate Abuelita, que nació bajo nuestro cielo en 1939 y cuyo aroma inundaba las calles vecinas cuando la producción estaba en su punto máximo.
​La familia chocolatera
​Pero La Azteca no era solo maquinaria y cacao; era el segundo hogar de miles de orizabeños. Tíos, padres y abuelos dedicaron su vida a trabajar ahí. El silbato de la fábrica no solo marcaba turnos, marcaba el ritmo de la vida en la ciudad.
​Hoy queremos honrar esa memoria y necesitamos tu ayuda para reconstruirla:
​¿Quién recuerda el sabor exacto del "Escudo de Orizaba"? ¿Era el que se consumía en tu casa?
​¿Alguna vez te llegó el olor a chocolate tostado caminando por la calle o en tu escuela?
​Lo más importante: ¿Qué familiar tuyo trabajó en la planta de la Sur 9? Escribe su nombre y su puesto para rendirle homenaje.
​Comparte esta publicación. Que todo México se entere de que el corazón dulce del país latió primero, y más fuerte que nunca, aquí en Orizaba.

fotografías antiguas: México desconocido, FB internet

13/01/2026
13/01/2026

La historia real detrás del mito.
​¿Qué conexión existe entre el agente 007 y nuestra ciudad? 🏰✨
​No es ficción cinematográfica. Estas impresionantes fotografías de la Orizaba de los años 40 y 50 fueron capturadas por la lente de Sir Peter Smithers, un auténtico héroe de la inteligencia naval británica durante la Segunda Guerra Mundial. 🇬🇧🇲🇽
​Se dice que su vida y misiones fueron parte de la inspiración para que Ian Fleming creara al legendario James Bond. Smithers no solo salvó vidas en Europa; también documentó la belleza y botánica de nuestro México, donando miles de negativos a la fototeca del INAH. 📸
​¿Reconoces los lugares de las fotos? 🧐
Muchos han cambiado con el tiempo, pero la esencia de nuestra ciudad permanece.
​👇 Cuéntanos en los comentarios:
​¿Sabes en qué calles estaban estos arcos?
​¿Qué es lo que más te sorprende de ver Orizaba a través de los ojos de un espía?

Entre 1899 y la década de 1920, Orizaba fue una de las regiones más filmadas del país, escenario de algunas de las prime...
11/01/2026

Entre 1899 y la década de 1920, Orizaba fue una de las regiones más filmadas del país, escenario de algunas de las primeras vistas cinematográficas mexicanas y sede de uno de los centros de producción más importantes del cine silente nacional. Desde aquí se realizaron películas que hoy son consideradas pilares del cine mexicano.

11/01/2026

Entre 1899 y la década de 1920, Orizaba fue una de las regiones más filmadas del país, escenario de algunas de las primeras vistas cinematográficas mexicanas y sede de uno de los centros de producción más importantes del cine silente nacional. Desde aquí se realizaron películas que hoy son consideradas pilares del cine mexicano.

ORIzaba: cuando México aprendía a verse… ya nos estaban filmando.Antes de Hollywood, antes de la Época de Oro y antes in...
11/01/2026

ORIzaba: cuando México aprendía a verse… ya nos estaban filmando.
Antes de Hollywood, antes de la Época de Oro y antes incluso de que el cine fuera una industria consolidada, Orizaba ya era imagen en movimiento.
Desde finales del siglo XIX, cuando el cinematógrafo apenas asombraba al mundo, esta región comenzó a quedar registrada en algunas de las primeras filmaciones realizadas en México.
Aquí se captaron trenes llegando a la estación, fábricas en plena actividad, obreros saliendo de la Cervecería Moctezuma, tranvías, fiestas cívicas, carnavales, corridas de toros y la vida cotidiana de una ciudad moderna rodeada por ríos, sierras y el Pico de Orizaba.
Orizaba no fue elegida al azar. Su posición estratégica entre la Ciudad de México y el puerto de Veracruz, su sólida infraestructura ferroviaria, su poder industrial textil, su arquitectura elegante y su intensa vida social la convirtieron en un enclave ideal para filmar, exhibir y producir cine desde los orígenes del séptimo arte en el país.
En la década de 1920, la región alcanzó un punto culminante con la creación del Centro Cultural Cinematográfico de Orizaba, donde el cineasta Gabriel García Moreno realizó obras fundamentales del cine silente nacional como Misterio, El puño de hierro y El tren fantasma. Estas películas, hoy consideradas clásicos, demostraron que desde Orizaba se podía hacer cine con calidad técnica y narrativa al nivel internacional.
La región también marcó profundamente los temas del cine mexicano. El movimiento obrero de Río Blanco, los conflictos sociales de las fábricas textiles y cerveceras, y el melodrama popular encontraron aquí escenarios y relatos poderosos. De estas montañas surgió además una de las leyendas más explotadas del cine nacional: Chucho “El Roto”, cuya historia fue llevada durante décadas al cine, la radio y la televisión.
Orizaba no solo fue escenario. También fue semillero de talento. De esta región provienen figuras esenciales de la cinematografía mexicana como Sara García, Blanca Estela Pavón y Evita Muñoz “Chachita”, así como directores, guionistas y productores que ayudaron a construir la identidad del cine nacional.
Hoy, muchas de esas imágenes sobreviven en archivos y memorias. Otras esperan ser redescubiertas. Pero el hecho es irrefutable:
Cuando México aprendió a mirarse en la pantalla, Orizaba ya estaba ahí.
No como fondo.
No como adorno.
Como protagonista de su propia historia.
Desde Orizaba, su historia en imágenes.

Fuente:
Abe Yillah Román Alvarado, “El impacto de la región orizabeña en la cinematografía mexicana”,
Cinémas d’Amérique latine, núm. 20, 2012.
DOI: 10.4000/cinelatino.523

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