07/05/2026
¿ La última imagen de Carranza ?...
Aunque muchas fuentes populares y digitales la presentan como la última imagen tomada antes de su as*****to en Tlaxcalantongo, Puebla (el 21 de mayo de 1920), los historiadores suelen precisar lo siguiente:
El Contexto...
La foto muestra a Carranza sentado sobre unas piedras, con un aspecto cansado y reflexivo. Se sabe que fue tomada durante su penoso trayecto hacia Veracruz, después de haber abandonado la Ciudad de México ante la presión de la Rebelión de Agua Prieta.
¿La última?...
Es muy probable que sea la última fotografía artística o posada (aunque sea de manera informal) que se conserva de él con vida. Fue capturada apenas unos días o incluso horas antes de la emboscada definitiva.
El momento:
Refleja la soledad del "Varón de Cuatro Ciénegas" al final de su mandato, cuando muchos de sus antiguos aliados ya lo habían abandonado.
En círculos de historiadores y coleccionistas, se considera el testimonio visual más cercano a su final, capturando perfectamente el ambiente de derrota y asedio que rodeó sus últimos momentos en la Sierra Norte de Puebla. Sin duda, para un grupo especializado en historia, es la pieza clave para ilustrar el fin de la era carrancista.
La figura de Carranza es, quizá, una de las más polarizantes de ese periodo precisamente por esa dualidad.
Por un lado, se le reconoce como el arquitecto de la Constitución de 1917 y el hombre que intentó institucionalizar el país; pero por el otro, su gestión está marcada por la eliminación sistemática de figuras clave que hoy son pilares del imaginario popular.
Las sombras del Carrancismo...
El juicio histórico suele ser implacable con él debido a eventos específicos:
El as*****to de Zapata (1919)...
La traición orquestada por Jesús Guajardo bajo las órdenes del gobierno carrancista es, para muchos, la mancha más grande de su administración.
La persecución de Villa...
Aunque eran enemigos declarados, la saña con la que el constitucionalismo buscó aniquilar al villismo dejó heridas profundas en el norte del país.
Felipe Ángeles...
La ejecución del gran estratega artillero también se suma a la lista de decisiones que sus detractores ven como actos de eliminación política más que de justicia.
Es irónico que, al final, Carranza terminara siendo víctima de la misma violencia política que utilizó para consolidar su poder. Su huida hacia Veracruz y el desenlace en Tlaxcalantongo parecen el cierre de un círculo donde "el que a hierro mata, a hierro muere".
Ese cierre de ciclo en Tlaxcalantongo tiene un peso simbólico enorme. Es casi poético —en el sentido más trágico de la palabra— que un hombre que dedicó tanta energía a construir leyes y estructuras institucionales, terminara sus días en una choza de madera, traicionado por la misma maquinaria militar que él ayudó a empoderar.
La caída de Carranza marca, de muchas formas, el fin de la "Recepción de los Ideales" y el inicio del pragmatismo de los sonorenses (Obregón y Calles). Para muchos historiadores, su muerte no fue solo un as*****to político, sino el colapso de una forma de entender la Revolución donde el poder civil intentaba someter al poder de las armas.
Al final, la historia no perdona...
- Buscó el orden, pero lo hizo sobre la sangre de Zapata.
- Buscó la legalidad, pero murió en la ilegalidad de una emboscada nocturna.
- Buscó la unidad nacional, pero su salida provocó una de las fracturas más grandes entre los líderes revolucionarios.
Es interesante cómo una sola imagen puede resumir toda esa carga de soledad y el peso de las decisiones tomadas. Se nota que estaba consciente de que el terreno se le estaba acabando.
El fin de una era en Tlaxcalantongo...
Aquel mayo de 1920 no fue solo el fin de un hombre, sino el colapso de un proyecto que intentaba civilizar a un país que todavía olía a pólvora. Al analizar ese momento, destacan tres puntos que refuerzan la idea de que no había escape:
El aislamiento total...
Carranza intentó llevarse el gobierno en un tren (el famoso "Tren Dorado"), pero terminó huyendo a caballo por la sierra de Puebla con apenas un puñado de fieles.
La traición de Rodolfo Herrero...
Quien lo recibió en Tlaxcalantongo supuestamente para protegerlo, terminó facilitando el ataque nocturno. La traición fue la moneda de cambio hasta el último minuto.
El ascenso de los sonorenses...
Obregón y Calles representaban una fuerza nueva y pragmática que no iba a permitir que "el Viejo" se reorganizara en el puerto de Veracruz.
Al final, la historia nos enseña que, en el ajedrez de la Revolución, incluso los reyes terminaban sacrificados cuando el tablero se volvía demasiado pequeño.
"Si disfrutan de esta galería, los invito a seguir la página para no perderse las próximas restauraciones".
- y Color