14/07/2023
Opinión. Señor Amieva, usted no ha sido, no es, ni será nunca morenista
Por Leandro Cortés Escamilla
De manera cómplice, el Congreso de Hidalgo aprobó la solicitud de licencia por tiempo indefinido al presidente municipal, José Ramón Amieva Gálvez, para dejar ese cargo, que le otorgó la mayoría de electores de Mixquiahuala, por 4 años, de diciembre de 2020 a septiembre de 2024; solicitud ésta que no pasó nunca por el pleno del Ayuntamiento.
El asunto legal pasa a segunda importancia, pues como buenos practicantes de las viejas formas de hacer política, pueden hacer que lo ilegal aparezca como una legalidad impecable. Sin embargo, las implicaciones políticas, sobre todo para los habitantes de Mixquiahuala, sí son profundas, pues de tener grandes expectativas de participar en un gran cambio en favor de las necesidades de los ciudadanos, éstos se encuentran con que no se pudo, pues el alcalde nunca estuvo dispuesto a intentarlo siquiera.
En un comunicado público, José Ramón Amieva se dice satisfecho de haber sido presidente municipal de Mixquiahuala, y asegura que su decisión de apoyar a Claudia Sheinbaum en su búsqueda de la presidencia de México es por “amor puro”, que no persigue “ni puesto, ni cargo, ni cuates, ni cuotas”.
Sin embargo, es de recordar que, a escasos 8 meses de estar en el gobierno municipal, manifestó su intención de anotarse para ser designado procurador de justicia de Hidalgo, y que sólo por la denuncia pública de militantes de su Partido, tuvo que desistir de esa pretensión. Esto por supuesto, no habla de “satisfacción” por ser el presidente municipal, sino más bien de que ya le urgía dejar el cargo.
El no dar la cara al pleno del Ayuntamiento para comunicar siquiera su intención de dejar la responsabilidad conferida por la ley y por los ciudadanos de Mixquiahuala, tampoco habla de “satisfacción” alguna; más bien demuestra que no tuvo ninguna autoridad moral ni política para darle la cara al ayuntamiento y al pueblo.
El señor Amieva no tiene acciones u obras realizadas en estos 2 años y medio de administración que le permitan afirmar que su gobierno estuvo a la altura de las expectativas creadas por su alto grado de estudios profesionales y por su experiencia política por gobernar una de las ciudades más grandes del mundo. Mucho menos las expectativas por ser el primer gobierno municipal morenista, en un entorno totalmente favorable por el excelente trabajo en favor de la Cuarta Transformación desde el gobierno federal.
Más bien, su paso por este alto cargo en el municipio, está marcado por la deslealtad, por la mentira, por la apatía, por la irresponsabilidad en el ejercicio de este encargo; deslealtad porque desde el inicio de su administración le dio la espalda a quienes le ayudaron a llegar, y prefirió a gente sin ningún mérito para estar allí, más que los compromisos políticos contraídos desde su campaña.
Si de verdad tuviera el “amor puro” que dice le mueve a apoyar a una aspirante presidencial, lo hubiera utilizado para hacer un gran trabajo en Mixquiahuala, para combatir el rezago del municipio en todos los aspectos, en lugar de aplaudir las prácticas y personas de viejo régimen, como el homenaje a un “líder” sindical, de triste memoria. Si no lo hizo aquí, ¿acaso podemos esperar que lo haga en otro lugar cualquiera?
Promesas incumplidas; presencia casi nula en su lugar de trabajo, que le impedía una mínima comunicación con sus gobernados; irresponsabilidad al dejar en la práctica el ejercicio de gobierno en su secretario municipal, con la agravante de que esta persona lo hizo siempre de manera prepotente.
Señor Amieva, usted tiene, sin embargo, una gran oportunidad de hacerle un enorme servicio a Mixquiahuala: si de verdad está interesado en trabajar para la transformación de la vida pública de México, aléjese de la doctora Claudia Sheinbaum. No le haga más difícil la tarea a los militantes de su Partido que tendrán la tarea de pedir el voto para Morena, al tener que justificar que Mixquiahuala no llegó a la transformación que viven Hidalgo y México, porque usted no era morenista.