28/08/2026
El día de ayer falleció un compañero pero no debe quedarse como uno más del equipo técnico de Sembrando Vida.
El Ing. Jorge Irán Jiménez Jiménez perdió la vida en un accidente carretero mientras se dirigía a cumplir con su trabajo, citó a su CAC a las 3:00 p.m. y nunca llego.
Quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo sabemos de la calidad humana que tenía, su visión, su compromiso y la manera en que era querido por las sembradoras y los sembradores de Oaxaca.
Hoy deja un vacío entre sus compañeros, en las comunidades donde trabajó y, sobre todo, en su familia.
En estos momentos tan difíciles, su familia nos necesita. Por eso, desde Oaxaca se está haciendo un llamado a los técnicos de todo el estado para quienes quieran y puedan brindar un apoyo económico:
CLABE BANAMEX: 002626702145570515
A nombre de: María Virgen Jiménez Jiménez, hermana de nuestro compañero Jorge Irán.
Y aquí queremos ser muy claros:
Apoyar a la familia de Jorge no está en discusión.
Al contrario, debemos solidarizarnos con ellos y acompañarlos en este momento de dolor.
Lo que sí debemos cuestionar es otra cosa.
¿Por qué cuando un compañero pierde la vida mientras se dirige a cumplir con su trabajo, la principal red de apoyo termina siendo una colecta entre sus propios compañeros?
Se habla constantemente de que “Sembrando Vida es una gran familia”.
Y hoy, los compañeros están demostrando que esa solidaridad sí existe.
Pero una verdadera familia también protege, respalda y cuida a los suyos.
Resulta difícil escuchar ese discurso cuando, en el día a día, muchos técnicos han tenido que enfrentar tratos injustos, presiones y condiciones laborales que poco tienen de humanas.
No confundamos las cosas:
Hoy hay que apoyar a Jorge y a su familia.
Pero también hay que preguntarnos qué respaldo existe realmente para la familia de un técnico que pierde la vida mientras se dirige a trabajar.
Porque los mensajes de condolencias son necesarios, pero no son suficientes.
Las esquelas no pagan los gastos de una tragedia.
Las palabras bonitas no protegen a una familia.
Y decir “somos una familia” no puede convertirse en una frase que solamente aparece cuando alguien muere.
Jorge merecía protección en vida.
Su familia merece respaldo ahora.
Hoy Oaxaca demuestra que entre compañeros sí existe solidaridad.
Ojalá algún día también podamos decir que existe un verdadero esquema institucional que responda cuando uno de los nuestros ya no puede regresar a casa.
🕊️ Descansa en paz, Jorge Irán.
Tu legado permanece en quienes te conocieron y en los sembradores a quienes acompañaste.