17/05/2026
🎓 26 años transformando conciencias. Un ajolote y un color morado que nos definen.
En el Instituto de Educación Media Superior (IEMS) celebramos 26 años siendo parte de la Capital de la Transformación. Y no es casualidad que hoy defendamos con orgullo dos símbolos que nuestra jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha puesto en el centro de la identidad visual de la ciudad: el ajolote y el color morado.
Es defender la memoria biológica, la lucha social y la transformación tangible de nuestra capital.
🐸 El ajolote no es un simple animal pintoresco. Es una criatura prehistórica, endémica del Valle de México, símbolo de resistencia biológica y objeto de estudio científico mundial. Su capacidad de regenerar tejidos lo convierte en un emblema perfecto de una ciudad que se regenera a sí misma.
💜 El color morado no es un capricho partidista. Es, por décadas, el color de la lucha feminista en el mundo. Es el color de las madres que buscan justicia, de las jóvenes que exigen igualdad. Retomarlo en el espacio público –y en nuestras aulas– es hacer visible lo invisible: el derecho de las mujeres a habitar una ciudad segura, digna y sin miedo.
Así que bienvenida la ajolotización de la Ciudad de México. Bienvenido el morado en cada Utopía y en cada calle iluminada.
Porque esta ciudad no quiere seguir gris. Quiere regenerarse, como el ajolote, y teñirse de justicia, como el morado feminista. Eso no es superficialidad: es identidad, memoria y transformación en cada rincón.