El Bosque de Chapultepec es fuente y pulmón, remanso en la enorme metrópoli y testigo de la historia de nuestra ciudad, también está unido a las fantasías, los recuerdos y de infancia de todos los capitalinos. Chapultepec fue amurallado desde tiempos virreinales y fue escenario de elegantes saraos. Aún hoy en los linderos de la primera sección se encuentran la Residencia Presidencial y sus Guardia
s. La zona fue escenario de la Batalla del Molino del Rey y del asalto al Colegio Militar, cruel recuerdo de la Intervención Norteamericana; desde entonces el colegio es antecedido por la H que se refiere a su Heroico desempeño. El Imperio de Carlota y Maximiliano dejaría de tener un tinte romántico si no pudiéramos asomarnos a sus jardines, aposento y salones de El Castillo, utilizado entonces como Palacio Imperial. Hoy en día, sigue siendo uno de los lugares más visitado por citadinos y forasteros, pues atrae a muy diferentes públicos. La primera sección concentra importantes museos y centros de difusión cultural; es destino de los más humildes paseantes domingueros quienes visitan, sobre todo, el zoológico. Es lugar de recreación de niños y jóvenes, familias y ancianos. Aún es favorito de quienes se van de pinta, de enamorados, deportistas y solitarios que, entre ejes viales, buscan la sombra de los árboles para acompañar sus pasos robando una pausa a la vida agitada.